El misterio que no muere: Nueva forense afirma que Kurt Cobain fue víctima de homicidio
Nuevo análisis forense cuestiona la muerte de Kurt Cobain como suicidio
EU.- Más de 30 años después de que el ícono del grunge Kurt Cobain fuera hallado muerto en su casa de Seattle el 8 de abril de 1994, un equipo independiente de expertos forenses revive la controversia al concluir que su muerte no fue suicidio, sino un homicidio escenificado. Liderados por el especialista Bryan Burnett y la investigadora Michelle Wilkins, el estudio multidisciplinario —publicado en octubre de 2025 en el International Journal of Forensic Science— analiza la autopsia recién desclasificada, patrones de sangre y evidencia balística, argumentando que Cobain fue sobredosificado con heroína para incapacitarlo antes de ser baleado. Detalles como manos limpias pese al disparo, un kit de heroína ordenado impecablemente y una nota de suicidio con caligrafía alterada en las líneas finales apuntan a una puesta en escena, según los autores.
Este revuelo, amplificado por reportajes exclusivos en medios como Daily Mail, remueve viejas teorías conspirativas que han perseguido a fans y documentales como “Soaked in Bleach” desde los 90. Cobain, líder de Nirvana y símbolo de la angustia generacional con himnos como “Smells Like Teen Spirit”, luchaba con adicciones y depresión, pero los expertos destacan inconsistencias: niveles de heroína 10 veces letales que habrían impedido manipular la escopeta Remington M11, y sangre en la camisa sugiriendo que el cuerpo fue movido postmortem. Aunque no nombran sospechosos —evitando menciones directas a Courtney Love, su viuda—, piden transparencia a las autoridades.
La Policía de Seattle y la Oficina del Médico Forense de King County se mantienen firmes en el veredicto de suicidio, negándose a reabrir el caso pese a las nuevas pruebas. En redes, el debate arde con reacciones mixtas: algunos ven validación a conspiraciones, otros lo descartan como sensacionalismo. Al final, este análisis independiente no cambia la historia oficial, pero inyecta duda en un legado marcado por el tragedia, recordándonos cómo el rock sigue alimentando mitos eternos.



