¿El ocaso de un gigante? Sony cede el control de Bravia a TCL en un movimiento desesperado
La alianza busca combinar la tecnología de imagen y audio de Sony con la escala y cadena de suministro integrada de TCL, en un mercado donde Sony ha enfrentado pérdidas persistentes
Japón.- En un anuncio que sacude la industria tecnológica, Sony ha decidido abandonar la producción directa de sus icónicos televisores Bravia, optando por una alianza estratégica con la china TCL. Según el memorando de entendimiento firmado el 20 de enero de 2026, se creará una empresa conjunta donde TCL ostentará el 51% de las acciones, dejando a Sony con el 49%. La operación, pendiente a aprobaciones regulatorias, entraría en vigor en abril de 2027, manteniendo las marcas Sony y Bravia, pero con TCL al mando de diseño, fabricación y ventas. Este paso llega tras años de pérdidas en el segmento de TVs para Sony, que ha visto cómo competidores como Samsung, LG y la propia TCL dominan el mercado con precios agresivos y volúmenes masivos.
Críticamente, este acuerdo huele a rendición: Sony, antaño sinónimo de innovación en audio y video –recuerden los legendarios Trinitron–, parece admitir que ya no puede competir solo en un sector saturado por fabricantes chinos de bajo costo. TCL, que ha escalado rápidamente gracias a sus paneles asequibles y funcionales, podría inyectar eficiencia, pero ¿a qué precio? Expertos como los de Ars Technica y CNET sugieren que se enfocarán en TVs grandes y de alta resolución con “funciones inteligentes”, aunque hay dudas sobre si se diluirá la calidad premium que distinguía a Bravia. En redes usuarios lamentan el “fin de una era”, recordando cómo Sony pasó de liderar en hogares a depender casi exclusivamente de PlayStation.
Las implicaciones son claras: precios más accesibles para consumidores, pero posible erosión de la identidad tecnológica japonesa. Sony se libera para invertir en gaming y cine, mientras TCL consolida su expansión global. No es el fin de Bravia, pero sí un giro que podría redefinir el mercado, beneficiando a compradores mexicanos ávidos de opciones económicas sin sacrificar del todo la reputación de Sony.



