El ocaso del PRI: Camarillo salta del barco y deja al tricolor sin vicepresidencia en el Senado
El senador Néstor Camarillo renunció al PRI, reduciendo su bancada a 13 integrantes y cediendo la vicepresidencia de la Mesa Directiva al PVEM
CDMX.- En un golpe más al agonizante Partido Revolucionario Institucional (PRI), el senador por Puebla Néstor Camarillo anunció el lunes su renuncia a la militancia tricolor, reduciendo la bancada priista en el Senado a solo 13 integrantes. Por primera vez en 96 años, el PRI –que dominó la política mexicana durante siete décadas– quedará fuera de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, cediendo la vicepresidencia al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que con 14 senadores se posiciona como tercera fuerza.
En un video difundido en redes sociales, Camarillo justificó su decisión como un "evolución personal" para "abrazar una verdadera agenda ciudadana" y liderar una "oposición responsable e inteligente". Sin embargo, evitó mencionar si se unirá a otro grupo, aunque las especulaciones apuntan a un posible acercamiento con Morena o sus aliados, dada la alianza histórica del PVEM con el oficialismo. Esta movida llega apenas días antes de que inicie la nueva legislatura el 1 de septiembre, en un contexto donde el PRI ya sufría por sus derrotas en las elecciones de 2024, que lo dejaron con apenas 16 escaños iniciales en el Senado –ahora mermados por defecciones.
Críticamente, este éxodo plantea serias dudas sobre la lealtad política en México: Camarillo fue electo bajo las siglas del PRI, pero su salida parece un cálculo oportunista que traiciona a los votantes que lo respaldaron. Mientras el tricolor se hunde en irrelevancia, el PVEM –criticado por su ambientalismo de fachada y sumisión al poder en turno– gana influencia, consolidando el control de la coalición oficialista en el Congreso. Un recordatorio de cómo el pragmatismo eclipsa los ideales en la arena política mexicana.