El pueblo ya no aguanta más: a golpes y jaloneos sacan al alcalde morenista de San Salvador, Hidalgo
Pobladores de La Flor sacan por la fuerza al alcalde de San Salvador y a tres funcionarios
Hidalgo.- Alrededor de las 10:30 de la mañana del martes, unos 150 pobladores de La Flor, en Xuchitlán, irrumpieron en el Palacio Municipal de San Salvador, Hidalgo. Entre empujones, golpes y gritos sacaron por la fuerza al alcalde de Morena, Norberto Martínez Cruz, junto con la secretaria general Luciana Mejía Hernández, el titular de Obras Públicas Fernando Trejo y otro funcionario, además de dos patrullas. Los llevaron retenidos a su comunidad y, horas después, el edil seguía secuestrado por más de seis horas. La razón: el incumplimiento de obras, servicios y el techo financiero prometido a la localidad, incluyendo un pozo de agua y atención a un deslave.
No es la primera vez. En marzo pasado, los mismos vecinos ya lo habían arrastrado a un bloqueo en la México-Laredo, en Caxuxi, por exactamente lo mismo: presupuesto recortado y promesas rotas. El “gobierno del pueblo” se jacta de escuchar a la gente, pero cuando esa gente exige lo mínimo —agua, caminos, recursos que les corresponden— la respuesta es el silencio administrativo y la postergación eterna. Martínez Cruz heredó deudas y problemas, sí, pero lleva más de un año y medio en el cargo y las comunidades siguen sin ver resultados concretos.
Esto no es un “exceso de la ciudadanía”: es el síntoma de un modelo que se agotó. Mientras desde la Ciudad de México se vende la narrativa de transformación y bienestar, en los municipios de Hidalgo el pueblo bueno ya aprendió que solo a base de fuerza se les hace caso. La retención violenta no se justifica, pero el hartazgo sí. Si el poder no entrega lo que promete, no se extrañe cuando la gente decida llevarse al alcalde como si fuera un prisionero de su propia ineficacia.



