El régimen en pánico: persecución a Maru y barricadas en Michoacán desnudan el autoritarismo de Sheinbaum
Maru Campos acude a la FGR y denuncia persecución política; protestas en Michoacán contra reforma electoral
CDMX.- Este 27 de mayo fue un día caótico que dejó al descubierto las grietas del poder. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se presentó ante la FGR y denunció públicamente persecución política: recibió un citatorio como testigo en una investigación que ella califica de fabricada, mientras acusa al gobierno federal de proteger a delincuentes y perseguir a quienes cumplen su deber. Al mismo tiempo, en Michoacán, Grecia Quiroz —alcaldesa de Uruapan y viuda de Carlos Manzo, fundador del Movimiento del Sombrero— lideró un intento de irrupción en el Congreso local para frenar una reforma electoral que, según denuncian, busca eliminar candidaturas independientes de cara a 2027.
Los hechos son claros y verificados: Campos habló frente a la Fiscalía con puño en alto y respaldo de militantes; en Morelia, seguidores del Sombrero y auxiliares forcejearon puertas para bloquear la aprobación de cambios que limitan el camino a movimientos ciudadanos. Sheinbaum respondió que se trata solo de “procedimientos” sin imputación formal, pero la oposición lo ve como uso selectivo de instituciones: persiguen a una gobernadora panista mientras el país sigue marcado por la violencia y la impunidad.
Este desmadre no es casualidad. Es la fotografía de un régimen herido que, ante el desgaste y el hartazgo ciudadano, recurre a la presión judicial y a reformas a la medida para mantener el control. Los mexicanos ya no tienen miedo, y eso aterra a quienes creían que el poder era eterno. El país se les está cayendo a pedazos en vivo y en directo.



