El telón caído de Miss Universo: Rocha Cantú y la red de huachicol que une belleza con crimen
Juez federal libró orden de aprehensión el 15 de noviembre contra el empresario por delincuencia organizada. Cuatro días después, Rocha Cantú se acogió al criterio de oportunidad y obtuvo protección
CDMX.- Raúl Rocha Cantú, el empresario regiomontano dueño del 50% de la franquicia mexicana de Miss Universo y excónsul honorario de Guatemala, se ve envuelto en un escándalo que trasciende el glamour de los certámenes. Según revelaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), Rocha lidera una presunta organización criminal dedicada al contrabando de combustible desde Guatemala vía el río Usumacinta, facturado a través de empresas fantasma como Tabasco Capital S.A. de C.V., y al tráfico de armas para cárteles como el del Golfo y el Grupo Sombra de Veracruz. Esta red, que operaba con centros logísticos en Querétaro y distribuía a firmas como AGUIMAR y FUCHELA, no solo lavaba millones en huachicol, sino que se nutría de complicidades en puertos y aduanas, un patrón que evoca la opacidad de las fronteras sureñas.
Las conexiones se profundizan en Tabasco, donde durante el gobierno de Adán Augusto López Hernández (hoy coordinador de Morena en el Senado) florecieron grupos criminales con nexos directos a la estructura de Rocha. Informes del Centro Regional de Fusión de Inteligencia (Cerfi) Sureste, intervenidos en 2021, documentan pagos a la Guardia Nacional para encubrir el flujo de combustible, con “Micho” como enlace entre narcos y autoridades locales nombradas por López, como Hernán Bermúdez (exsecretario de Seguridad, detenido en Paraguay). El 15 de noviembre de 2025, un juez libró orden de aprehensión contra Rocha por delincuencia organizada, pero cuatro días después se acogió como testigo protegido, un giro que huele a delación selectiva y expone las grietas en la “austeridad republicana” de la 4T.
El escándalo salpica más allá: en 2023, Pemex adjudicó un contrato millonario a una empresa de Rocha cuando Bernardo Bosch, padre de la actual Miss Universo, ocupaba un puesto directivo en la petrolera. Mientras Claudia Sheinbaum exige informes a la FGR y Pemex niega vínculos, el padre de Fátima Bosch tacha las acusaciones de “fake news”, pero los hechos —revelados por Carlos Loret de Mola— cuestionan si el brillo de la corona oculta alianzas tóxicas con el poder. En un México donde el crimen se entreteje con el espectáculo, este caso obliga a preguntarnos: ¿hasta dónde llega la impunidad en nombre de la belleza?



