El tendedero de la vergüenza: Políticos de Baja California exhibidos como delincuentes en la frontera
Tendedero en el muro fronterizo de Mexicali exhibe a políticos de Baja California sin visa de EU
Baja California.- En un acto de denuncia pública que roza lo teatral pero golpea donde duele, activistas colgaron carteles en el muro fronterizo de Mexicali con fotos y nombres de funcionarios de Baja California a quienes Estados Unidos les revocó la visa, presuntamente por vínculos con el narco o corrupción. Este “tendedero” no es un chisme de barrio: se enmarca en una oleada de cancelaciones que, según reportes, afecta a al menos 50 políticos mexicanos, la mayoría de Morena, como parte de una operación antidroga impulsada por el gobierno de Trump desde 2025. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, la alcaldesa de Mexicali Norma Bustamante y el alcalde de San Felipe José Luis Dagnino figuran entre los señalados, confirmando un patrón de impunidad que el gobierno federal minimiza como “cacería política”.
Esta exhibición no es solo un meme viral en redes; es un recordatorio brutal de cómo la clase política mexicana, especialmente en estados fronterizos como Baja California, ha vendido su alma al crimen organizado. Mientras Sheinbaum defiende a los suyos y habla de soberanía, estos funcionarios siguen en sus puestos, cobrando sueldos públicos pese a ser vetados por EE.UU. por sospechas de “huachicol fiscal” y nexos con carteles. ¿Dónde está la rendición de cuentas? En lugar de renuncias o investigaciones serias, vemos excusas y victimismo, perpetuando un sistema donde la corrupción es el pasaporte al poder.
Basta ya de hipocresía: estos “sin visa” son el síntoma de un Morena podrido desde adentro, que prioriza lealtades partidistas sobre la integridad nacional. Si EE.UU. los rechaza como parias, México debería expulsarlos de la vida pública de una vez por todas, antes de que terminen de hundir al país en el abismo del narcopoder.



