El Tren Maya: ni el Mundial lo salva, el director admite el fiasco “los turistas no suben” y el servicio falla estrepitosamente
Tren Maya: director admite baja afluencia de turistas en pleno Mundial 2026 y reportan falla que dejó varados a pasajeros más de cinco horas
CDMX.- En pleno Mundial 2026, el nuevo director del Tren Maya, Manuel Jaime Ramírez Camacho —nombrado hace apenas días tras una rotación militar—, reconoció que los turistas internacionales no están usando el tren y que aún no se refleja la afluencia esperada en la península de Yucatán ni en Cancún. Mientras tanto, el 1 de julio, pasajeros quedaron varados más de cinco horas entre Leona Vicario y Cancún por una falla eléctrica/mecánica: dos convoyes involucrados, sin aire acondicionado, sin electricidad ni información clara; uno de apoyo enviado pero la maniobra falló y llegaron a las 3 de la mañana en lugar de las 9 de la noche. La declaración y estos incidentes revelan más resignación, negligencia e ineptitud que estrategia.
Los datos duros desmienten cualquier esperanza. El proyecto ya costó más de 500 mil millones de pesos —más del triple de lo presupuestado originalmente— y sigue generando pérdidas millonarias diarias que paga el erario. El número de pasajeros sigue siendo marginal: apenas 2.3 millones acumulados hasta marzo de 2026 desde su inauguración, con crecimiento casi nulo en Quintana Roo a inicios de 2026, porcentaje ínfimo de extranjeros y ocupación muy por debajo de cualquier proyección seria. Ni siquiera el mayor evento deportivo del planeta logra mover la aguja; el servicio se desmorona con fallas recurrentes que dejan a la gente abandonada en la selva.
Esto no es un ajuste temporal. Es la confirmación de un elefante blanco impuesto sin demanda real, con sobrecostos escandalosos, daño ambiental permanente y operación deficiente que expone la ineptitud de sus promotores. Cambiar directores cada seis meses no resuelve que el Tren Maya nunca fue un proyecto de transporte útil, sino una obra de relumbrón que los mexicanos seguimos financiando mientras sus promotores siguen negando lo evidente y vendiendo humo.



