CDMX.- En la Cámara de Diputados se realizó una jornada de vacunación contra COVID-19 e influenza dirigida a legisladores y trabajadores del recinto. Durante el proceso, la diputada morenista María Damaris Silva Santiago (electa por representación proporcional de la quinta circunscripción, vinculada a Michoacán) pidió ayuda para brincarse la fila y recibir la dosis sin esperar turno, según registró en video MVS Noticias.
La escena no es aislada. La misma legisladora protagonizó en octubre una confrontación en el pleno al decirle a una diputada del PRI “mi reina, no te escucho nada, tienes que hablar con más huevos”, lo que desató reclamos de misoginia y exigencias de respeto por parte de la oposición. Silva, activista migrante y secretaria en las comisiones de Asuntos Migratorios y Diversidad, forma parte de la bancada que ha gobernado bajo la bandera de la “austeridad republicana” y el fin de los privilegios de la clase política.
Lo que se ve en San Lázaro es la distancia exacta entre el discurso y la práctica: mientras se predica igualdad y se denuncia el “agandalle” de otros, una diputada de Morena actúa como si el cargo le otorgara derecho preferente sobre el personal de la Cámara. No es un escándalo de corrupción millonaria, pero sí la confirmación cotidiana de que el “ya no hay privilegios” se agota en cuanto hay una fila que esperar. El pueblo que hace filas en centros de salud y clínicas del IMSS o ISSSTE observa cómo quienes prometieron acabar con eso reproducen el mismo gesto de siempre.




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