Enfermeras recetando medicamentos: el atajo peligroso de Sheinbaum que rebaja los estándares médicos
Enfermeras del programa Salud Casa por Casa podrán recetar medicamentos básicos a partir de agosto
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 23 de junio que a partir de agosto las enfermeras del programa Salud Casa por Casa podrán emitir recetas de medicamentos básicos a nivel nacional. La medida amplía el piloto que opera en el Estado de México desde enero de 2026, donde se reportan más de 100 mil recetas tras capacitar a cerca de 15 mil profesionales. La base legal existe desde octubre de 2025, cuando se modificó la Ley General de Salud para permitir que enfermeras licenciadas en el primer nivel de atención pública prescriban del Compendio Nacional de Insumos bajo protocolos establecidos.
Esta decisión no fortalece el sistema de salud: lo degrada. Un médico invierte seis años de carrera más residencia y años de experiencia para diagnosticar y prescribir con responsabilidad. La formación de enfermería, por definición, se enfoca en cuidados y seguimiento, no en el ejercicio autónomo de la medicina. Delegar prescripciones —aunque sean de medicamentos “básicos”— a personal sin esa preparación equivale a autorizar diagnósticos erroneos, tratamientos inadecuados y resistencias a antibióticos. Es el mismo criterio que llevó a Sheinbaum a calificar de “absurdo” los exámenes rigurosos para especialidades médicas: en vez de formar más médicos con estándares altos, se opta por bajar el listón y repartir funciones que no corresponden.
Así como una escuela de manejo no puede expedir licencias de piloto, el gobierno no puede convertir a las enfermeras en médicos de facto sin asumir el costo en vidas y confianza pública. Esta medida expone a los adultos mayores y personas con discapacidad —precisamente los más vulnerables del programa— a una atención de segunda mientras se evita resolver el fondo: formar y contratar suficientes médicos con la preparación real que exige la profesión. La salud no tolera experimentos políticos disfrazados de “acceso”.



