Escándalo en el CBTA 190: Drogas en clase y "confesiones" forzadas que apestan a negligencia institucional
¡Cocaína en el salón y cero control: el CBTA 190 de Ocuituco se convierte en el colmo de la negligencia escolar!
Morelos.- En un video que se volvió viral en redes sociales, dos estudiantes del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) 190 en Ocuituco, Morelos, aparecen inhalando un polvo blanco –presuntamente cocaína– sobre sus celulares en pleno salón de clases, compitiendo por ver quién terminaba primero sus líneas. El clip, grabado por un compañero, expone no solo el consumo de drogas entre menores de edad durante horario escolar, sino la alarmante ausencia de supervisión en un plantel público dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Fuentes oficiales, como la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar (DGETAyCM), confirmaron que al menos tres alumnos fueron suspendidos, y se inició una intervención interinstitucional con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para implementar talleres preventivos y reuniones con padres, aunque niegan expulsiones definitivas.
Lo más repugnante es el segundo video, donde los jóvenes –visiblemente coaccionados– leen un guion que los obliga a asumir toda la culpa, exonerar a la escuela y anunciar su supuesta expulsión, algo que la dirección desmintió públicamente en un comunicado. Esto huele a táctica de encubrimiento: en lugar de admitir su fracaso en vigilar a los alumnos, los directivos los humillan como si fueran rehenes de un cártel leyendo un mensaje forzado. Usuarios en X, lo comparan con prácticas criminales, y con razón; es una violación al interés superior del menor, según el artículo 3° constitucional, que obliga a las instituciones a proteger la integridad de los estudiantes.
Esta farsa no resuelve nada: mientras la SEP y el gobierno de Morelos prometen “acciones preventivas”, el problema de fondo persiste en escuelas vulnerables como esta, donde la falta de protocolos –como revisiones de mochilas– permite que las drogas se cuelen sin control. Es hora de sancionar a los directivos negligentes, no solo a los chavos, y exigir una auditoría real a la DGETAyCM. Si no, estos incidentes seguirán multiplicándose, destruyendo vidas jóvenes bajo el manto de la impunidad educativa.



