¡Escándalo podrido! Senado usa dinero público para blindar a senador morenista acusado de narco por EE.UU.
Senado difunde comunicado personal de Enrique Inzunza, senador morenista acusado por EE.UU. de nexos con el Cártel de Sinaloa
CDMX.- En un acto de descaro institucional, el Senado de la República usó su Coordinación de Comunicación Social para difundir un mensaje personal del senador morenista Enrique Inzunza Cázarez. El legislador por Sinaloa publicó este domingo un comunicado en el que niega cualquier contacto con autoridades estadounidenses, asegura estar en Sinaloa “con gente buena y honesta” y afirma que solo atenderá requerimientos de la justicia mexicana. El apoyo oficial del Senado a un asunto estrictamente personal no solo es irregular: es un insulto al bolsillo de los contribuyentes.
El contexto es explosivo. Desde el 29 de abril, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusa formalmente a Inzunza de proteger al Cártel de Sinaloa (facción Los Chapitos), facilitar el trasiego de fentanilo, cocaína y otras drogas, y recibir sobornos a cambio de colocar funcionarios corruptos y controlar policías estatales. Versiones periodísticas coincidentes reportan su detención o entrega voluntaria en San Diego, California, por agentes de la DEA —el tercero de un grupo de exfuncionarios cercanos al exgobernador Rubén Rocha Moya que ya cayó en manos estadounidenses—. Él lo desmiente, pero lleva semanas ausente del Senado y sin pedir licencia.
Esto no es defensa legítima: es el rostro descarado de un poder que se usa para proteger a los suyos. Mientras Claudia Sheinbaum predica “honestidad” y “transformación”, el Senado morenista convierte sus oficinas de comunicación en escudo de un legislador señalado por narcotráfico. Usar dinero público para lavar la imagen de un acusado es corrupción pura y dura. México ya no se engaña: aquí no hay división de poderes, solo un partido que se cree intocable. La pregunta es sencilla: ¿hasta cuándo vamos a seguir pagando la cuenta de sus complicidades?






