Esta es la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Anticarteles (JIATF-CC), la nueva agencia de USA que participó en el operativo contra "El Mencho"
La JIATF-CC, dirigida por el general Maurizio Calabrese, tiene como misión principal identificar, interrumpir y desmantelar las redes de los cárteles que amenazan la seguridad nacional estadounidense.
CDMX.— La Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Anticarteles (JIATF-CC), una nueva unidad del Ejército de Estados Unidos creada específicamente para combatir a los cárteles mexicanos, jugó un papel clave en la inteligencia que llevó al abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Esta agencia, inaugurada a mediados de enero de 2026 (hace apenas poco más de un mes) en una base militar en Tucson, Arizona, proporcionó al gobierno mexicano “información complementaria” y un detallado paquete de inteligencia que permitió localizar y ejecutar el operativo contra el capo de 59 años. Fuentes oficiales del Pentágono y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmaron que la JIATF-CC colaboró estrechamente, aunque el operativo fue planeado y llevado a cabo íntegramente por fuerzas mexicanas, en el marco de una cooperación bilateral sin subordinación.
La JIATF-CC, dirigida por el general Maurizio Calabrese, tiene como misión principal identificar, interrumpir y desmantelar las redes de los cárteles que amenazan la seguridad nacional estadounidense, con énfasis especial en el tráfico de fentanilo, metanfetaminas y otras drogas hacia territorio norteamericano. La unidad aplica lecciones aprendidas en la lucha contra grupos como Al Qaeda y el Estado Islámico, adaptándolas al contexto de organizaciones criminales motivadas por ganancias económicas. Integra expertos de múltiples agencias (Departamento de Defensa, FBI, DEA, CIA, NSA, entre otras) para recopilar y analizar inteligencia sobre estructuras jerárquicas, rutas de trasiego, financiamiento y ubicaciones de líderes.
“El Mencho”, cofundador y máximo líder del CJNG —designado como organización terrorista por Estados Unidos durante la administración de Donald Trump—, era uno de los objetivos prioritarios. Washington ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que llevara a su captura, mientras México ofrecía 1.75 millones de dólares, la cantidad más alta en su programa de recompensas.
El abatimiento, ocurrido el domingo en una zona del sur de Jalisco, provocó una inmediata reacción violenta del CJNG: bloqueos carreteros en al menos 20 estados, quema de vehículos, ataques a comercios y enfrentamientos que dejaron 25 guardias nacionales y 30 presuntos delincuentes fallecidos, principalmente en Jalisco.
El subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau calificó el hecho como “un acontecimiento importante para México, Estados Unidos, América Latina y el mundo”. Analistas advierten que, aunque representa uno de los golpes más severos al crimen organizado en años recientes, la decapitación del CJNG —en paralelo a la presión sobre el Cártel de Sinaloa— podría generar reacomodos internos y una ola de violencia adicional, complicando los esfuerzos de pacificación del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La operación subraya el creciente rol de unidades como la JIATF-CC en la estrategia transnacional contra el narcotráfico, enfocada en inteligencia precisa y coordinación bilateral.



