EU investiga a los gobernadores Alfonso Durazo (Sonora) y Américo Villarreal (Tamaulipas) por vínculos con cárteles; les retiran las visas
Este caso se suma al de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, quien enfrenta cargos graves en EE.UU. por presuntamente ayudar al Cártel de Sinaloa a traficar fentanilo y otras drogas.
CDMX.— Estados Unidos investiga a dos gobernadores mexicanos prominentes, según múltiples fuentes, como parte de la ampliación de la campaña de la administración Trump contra altos funcionarios mexicanos sospechosos de tener lazos con el crimen organizado. Los afectados son Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal Anaya, gobernador de Tamaulipas. Ambos son miembros del partido gobernante Morena y aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum. A los dos se les ha revocado su visa estadounidense en medio de las investigaciones penales.
Esta acción representa un cambio significativo en la estrategia de Washington, que durante años evitó investigar a políticos en activo y se enfocaba principalmente en líderes de cárteles. Ahora, con varios capos detenidos, muertos o convertidos en informantes, EE.UU. dirige su atención hacia funcionarios electos y agentes de seguridad sospechosos de colaborar con el crimen organizado.
Detalles de los casos
Alfonso Durazo (Sonora): Exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, es uno de los funcionarios más visibles bajo investigación. Su visa fue cancelada el año pasado. Viaja regularmente a EE.UU. para recibir tratamiento médico bajo un programa de parole de “Beneficio Público Significativo”, generalmente reservado para personas que cooperan con las autoridades. Sonora es una ruta clave para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Américo Villarreal Anaya (Tamaulipas): La investigación está relacionada con el contrabando de combustible robado (huachicol). Tamaulipas, estado fronterizo con Texas, es un centro importante de este ilícito. Al igual que Durazo, cuenta con parole especial y es escoltado por autoridades estadounidenses al cruzar la frontera. Villarreal negó cualquier irregularidad y afirmó que siempre ha actuado con transparencia.
Reacciones en México
La presidenta Claudia Sheinbaum ha calificado estas investigaciones como una interferencia electoral y una violación a la soberanía mexicana. En recientes eventos, ha sugerido que sectores de la derecha estadounidense buscan usar a México con fines políticos de cara a las elecciones intermedias mexicanas de 2027.
Este caso se suma al de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, quien enfrenta cargos graves en EE.UU. por presuntamente ayudar al Cártel de Sinaloa a traficar fentanilo y otras drogas a cambio de sobornos.
Contexto más amplio
La estrategia estadounidense incluye la revocación silenciosa de visas a decenas de políticos y funcionarios mexicanos. Aunque es una medida menos visible que las extradiciones o sanciones directas, resulta poderosa porque afecta la movilidad de los involucrados.
La relación entre México y EE.UU. atraviesa un momento de alta tensión, justo cuando ambos países, junto con Canadá, revisarán su acuerdo comercial (T-MEC) el próximo mes.
Esta nota es una redacción en español basada en el artículo publicado por Los Angeles Times el 3 de junio de 2026.




