Ciudad de México.— Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, solicitó la nacionalidad española en abril de 2025 al amparo de la Ley de Memoria Democrática (la llamada “ley de nietos”). Según la documentación a la que accedió The Objective, el Consulado General de España en México dio por completa su documentación el mismo 30 de abril de 2025, después de que funcionarios gestionaran un requisito que ella se había negado a aportar. El trato, según fuentes consulares, no es el habitual con el resto de solicitantes y la información apunta a que la ex primera dama de México de apresta a jurar lealtad al Rey de España, Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, ya que este es un requisito indispensable para convertirse en ciudadana española.
Si el procedimiento concluye favorablemente, el paso final no será simbólico ni opcional. El artículo 23 del Código Civil exige que quien adquiere la nacionalidad española (también por la vía de opción de la Ley de Memoria Democrática) jure o prometa fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes. El acto se realiza ante un encargado del Registro Civil, un notario o, en su caso, un funcionario consular. No es una ceremonia pública con presencia del monarca; es un trámite administrativo. Pero la fórmula es clara: fidelidad al Rey.
La ironía es difícil de ignorar. Durante el sexenio de López Obrador, Gutiérrez Müller fue una de las impulsoras de la exigencia de que España pidiera disculpas por la Conquista. En 2019, el entonces presidente envió una carta al rey Felipe VI en ese sentido, y su esposa apareció públicamente vinculada a la iniciativa. Años después, la misma historiadora tramita la nacionalidad del país al que pedía perdón, y para completar el proceso deberá declarar fidelidad a la Corona que criticó.
Hasta ahora no hay confirmación pública de que la nacionalidad haya sido concedida ni de que se haya practicado la inscripción. Lo que sí consta es la solicitud, la documentación completa con trato preferente y el requisito legal ineludible de la jura o promesa de fidelidad al Rey. El contraste entre el discurso histórico del sexenio y el trámite personal de su esposa queda, por ahora, a la vista.




Vaya que si destila hipocresía la mujer esa