¡Explosión en Giza! Radar italiano destapa red de 8 cilindros gigantes de 20 m de diámetro hundidos más de 1 km bajo las pirámides: ¿energía antigua o mega-engañifa?
¡Bomba bajo Giza! Radar satelital destapa posible red de cilindros gigantes a más de un kilómetro de profundidad
EU.- Un radarero italiano con tres décadas de experiencia afirma haber detectado algo extraordinario bajo el altiplano de Giza: una red de ocho columnas cilíndricas de 20 metros de diámetro, envueltas en estructuras en espiral, que se hundirían más de un kilómetro bajo las pirámides y la Esfinge. Filippo Biondi, usando satélites italianos y su método de tomografía Doppler SAR, presentó los datos en una maratónica entrevista de cuatro horas con Geoffrey Drumm —el investigador detrás de la teoría de que las pirámides eran reactores químicos industriales—. El episodio, lanzado esta semana por Jesse Michels en American Alchemy, ha encendido las redes con imágenes que parecen sacadas de una película de ciencia ficción.
Biondi no es un desconocido: en 2022 publicó en la revista Remote Sensing un artículo revisado por pares donde identificó un corredor oculto en la Gran Pirámide que luego confirmó el equipo de ScanPyramids. Sus pruebas con laboratorios subterráneos reales en Italia y Suiza demuestran que la técnica funciona a profundidades extremas. Sin embargo, Drumm —que vive en Egipto y conoce el terreno como pocos— puso el dedo en la llaga: la calidad de procesamiento de los datos de Giza es inferior a las pruebas de control, algunas cámaras conocidas no aparecen consistentemente y la señal se desvanece misteriosamente a los 600 metros. Estos “artefactos” o estructuras reales siguen siendo un enigma técnico pendiente de más potencia computacional y verificación física.
Si se confirma siquiera una parte, cambiaría radicalmente nuestra comprensión de la antigüedad egipcia y pondría en jaque la visión tradicional de las pirámides como meras tumbas. Por ahora, es un hallazgo provocador pero incompleto que exige rigor: más GPUs para Biondi, excavaciones planeadas para 2026 y cruce de datos con otras tecnologías. Giza sigue guardando secretos, pero la historia nos ha enseñado a no confundir entusiasmo con evidencia concluyente.



