¡Extorsión rampante en Benito Juárez: El alcalde panista Mendoza, de guardián a verdugo!
Alcalde de Benito Juárez enfrenta acusaciones de extorsión a clubes y empresarios
CDMX.- En un nuevo escándalo que sacude la alcaldía Benito Juárez, el panista Luis Alberto Mendoza Acevedo enfrenta graves acusaciones de extorsión disfrazada de “donaciones”. Según el columnista Claudio Ochoa Huerta, el alcalde exige camionetas nuevas a clubes sociales y empresarios para usarlas como patrullas, bajo amenaza de clausuras. Esto se suma al pleito con el Club América en agosto de 2025, donde Mendoza cerró el Estadio Ciudad de los Deportes para un partido contra Pachuca, supuestamente por un cierre vial no autorizado, pero con rumores de que demandaba palcos y accesos VIP, como denunció el periodista David Faitelson. El alcalde negó todo y amenazó con demandas por difamación, pero testigos en replies a la publicación confirman patrones similares: negocios clausurados por negarse a “cooperar”.
El historial de corrupción en Benito Juárez no es nuevo. El hermano de Mendoza, Víctor Mendoza Acevedo, está bajo investigación por la Fiscalía General de Justicia de la CDMX por enriquecimiento ilícito y ejercicio ilegal de atribuciones, ligado al “Cártel Inmobiliario” que permitió construcciones irregulares en la demarcación. En 2023, una jueza ordenó arrestos de exfuncionarios por aprobar edificios defectuosos como City Towers Black, donde el propio Luis Mendoza compró un departamento en efectivo. Más reciente, en enero de 2026, comerciantes bloquearon Avenida Universidad protestando contra extorsiones semanales por parte de empleados de la alcaldía, exigiendo cuotas para no retirar puestos ambulantes.
Esta podredumbre en Benito Juárez es un insulto a los ciudadanos que votaron por el PAN esperando transparencia, pero reciben un régimen de terror disfrazado de orden público. Mendoza, lejos de ser un servidor, actúa como un cacique que prioriza sus caprichos sobre la seguridad y el bienestar, perpetuando un ciclo de corrupción que erosiona la democracia. Urge una investigación federal contundente para destapar este nido de víboras y evitar que la alcaldía se convierta en feudo personal; de lo contrario, el “orgullo BJ” no será más que una fachada para el saqueo.



