FIFA no cuida a los jugadores, cuida sus bolsillos: el negocio descarado detrás de las pausas de hidratación del Mundial 2026
La medida, de tres minutos al 22' de cada tiempo, se aplicará independientemente de las condiciones climáticas y ya ha generado rechazo entre entrenadores y aficionados
CDMX.- La FIFA impuso pausas obligatorias de tres minutos al minuto 22 de cada tiempo en todos los partidos del Mundial 2026, sin importar temperatura, estadio con aire acondicionado o clima. Lo venden como “bienestar del jugador”, pero es una excusa transparente para que las televisoras metan bloques comerciales completos y la organización siga sacando tajada extra. El fútbol se convierte así en cuatro cuartos de partido, al estilo de la NFL, rompiendo el flujo continuo que siempre lo distinguió. Entrenadores como Marcelo Bielsa ya lo calificaron sin rodeos: no aportan nada y quitan mucho.
La UEFA lo dejó en evidencia al rechazar copiar la medida en Champions o Euro 2028. Solo la FIFA, con su obsesión por el mercado norteamericano, convirtió una herramienta ocasional en regla fija. Mientras los aficionados abuchean en los estadios y las redes se llenan de memes, los que “explican lo que hay detrás” —como Martinoli en su podcast— solo repiten lo obvio: es dinero puro. Si de verdad importara la salud, las pausas serían condicionales y no una interrupción automática en todos los encuentros.
Esto no es evolución del deporte, es su degradación. La FIFA no protege a nadie; usa a los jugadores como pretexto para vender más anuncios y seguir ordeñando el negocio. El Mundial ya no es solo fútbol: es un producto empaquetado donde hasta beber agua tiene precio.



