¿Fin a la guerra fiscal? Grupo Salinas paga 32 mil millones y cierra capítulo con el SAT
Grupo Salinas cierra litigio fiscal y paga 32 mil mdp al SAT tras 20 años de controversia
CDMX.- Tras más de dos décadas de batallas legales, Grupo Salinas, liderado por el magnate Ricardo Benjamín Salinas Pliego, anunció el cierre definitivo de sus litigios fiscales con el gobierno mexicano. La empresa pagó un total de 32 mil 132 millones de pesos, de los cuales 10 mil 400 millones ya ingresaron a las arcas públicas, mientras el resto se cubrirá en 18 mensualidades, según confirmó el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Aunque el conglomerado asegura haber cubierto “absolutamente todo” sin deber nada más, destaca su desacuerdo profundo con el cobro, al que califica de injusto y parte de una “persecución” política. Este acuerdo representa una reducción del 37% respecto al adeudo original de 51 mil millones, originado en impuestos de los ejercicios 2008 a 2013, resueltos por el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y la Suprema Corte.
El conflicto ha sido un culebrón público, con Salinas Pliego enfrentando abiertamente al gobierno anterior de Andrés Manuel López Obrador y ahora a Claudia Sheinbaum, acusando al fisco de hostigamiento mientras defendía su imperio que incluye Elektra y TV Azteca. Fuentes verificadas indican que el SAT notificó el adeudo formalmente en enero de 2026, y cortes recientes avalaron cobros adicionales por 67 millones, presionando la resolución. En redes, las reacciones van desde celebraciones por “justicia fiscal” hasta críticas por el descuento, con usuarios destacando la cuenta regresiva al pago y otros viendo luz verde para más embargos si no se cumplía.
Este pacto plantea interrogantes: ¿es un triunfo para el erario o un precedente para negociaciones ventajosas con grandes contribuyentes? Mientras Grupo Salinas promete enfocarse en generar empleo para sus 200 mil familias dependientes, el descuento masivo podría erosionar la percepción de equidad tributaria en un país con alta evasión. Las voces en X reflejan la polarización, con algunos aplaudiendo el fin del “distractor” gubernamental y otros exigiendo transparencia en el uso de estos fondos, recordándonos que en México, las deudas fiscales de los poderosos rara vez terminan sin controversia.





