CDMX.— El pago en efectivo podría dejar de ser una opción en gasolineras y casetas de peaje de México, incluido Quintana Roo, con la nueva iniciativa del Gobierno federal para acelerar la digitalización de los cobros. La presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que busca impulsar el uso de tarjetas, transferencias, códigos QR y dispositivos NFC.
De acuerdo con el proyecto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) será la encargada de definir en qué sectores y actividades el pago electrónico se volverá la única forma válida.
En la propuesta, las gasolineras y las autopistas de peaje aparecen como los primeros servicios señalados para esta transición.
En la Convención Bancaria de marzo, la mandataria ya había adelantado la intención de volver obligatorio el pago digital de combustibles y casetas este mismo año, mediante esquemas acordados con la banca.
El sector gasolinero ya trabaja desde julio en la adopción de tarjetas, aplicaciones móviles y QR, acompañado de un acuerdo para eliminar las comisiones que las estaciones trasladaban a los usuarios por pagos con tarjeta o vales.
En el caso de las autopistas, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) inició también en julio la expansión del pago con TAG, como parte de la estrategia para modernizar la infraestructura y eliminar el manejo de efectivo.
La iniciativa contempla que los pagos electrónicos incluyan tarjetas de débito y crédito, códigos QR, dispositivos de proximidad y órdenes de transferencia, y obliga a los proveedores a habilitar la infraestructura necesaria.
Como excepción, el artículo 15 del proyecto establece que, ante una contingencia que imposibilite recibir pagos digitales, se permitirá el pago en efectivo o con cheque, pero no de manera permanente para incumplir la obligación.
El Gobierno argumenta que, aunque México cuenta con infraestructura para pagos digitales, el efectivo sigue siendo el medio predominante y que la migración reduciría costos, riesgos y facilitaría la inclusión financiera y la generación de comprobantes.
De aprobarse, el impacto sería directo para automovilistas y transportistas que circulan por la red carretera del sureste, donde la conectividad y el acceso a terminales bancarias aún es un reto.




Y me pregunto si el huachicol que venden los narco morenistas tambien lo van a vender con tarjeta