Funcionario de Pemex responsable del pozo Krem-1 celebra boda millonaria con La Tracalosa mientras el incendio persiste en Las Choapas
Víctor Manuel Barragán Hernández, administrador del Activo de Extracción Veracruz, contrajo matrimonio en una hacienda de lujo en Villahermosa, Tabasco, con espectáculo de La Tracalosa
Tabasco.- Víctor Manuel Barragán Hernández, administrador del Activo de Extracción Veracruz de Pemex y máximo responsable operativo del pozo Krem1 en Las Choapas, se casó por todo lo alto en una hacienda de lujo en las afueras de Villahermosa, Tabasco. Dos días de fiesta, hotel para invitados y la banda La Tracalosa amenizando el evento. Todo mientras el pozo que él supervisaba lleva más de 93 días ardiendo sin control, liberando una columna de gas crudo visible desde satélites que llega hasta Dos Bocas, a 124 kilómetros de distancia. El funcionario, que cobra 120 mil pesos netos mensuales, “sorprendió” a proveedores locales para armar la boda. El mensaje es clarísimo: para la élite de Pemex, la austeridad es solo para el pueblo.
El Krem1 se descontroló hace tres meses. Pemex reconoció riesgos en su Manifestación de Impacto Ambiental de hace cuatro años, pero fallaron todos los protocolos. Hoy, imágenes satelitales y videos confirman una pluma tóxica que afecta un corredor de más de 100 kilómetros, desde Agua Dulce hasta Villahermosa. El director de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, le aseguró a Claudia Sheinbaum que “no está descontrolado” y que lo apagarán “en dos semanas”. Mentira descarada: el fuego y el gas siguen ahí, y nadie explica qué falló, cuánto se ha gastado en la emergencia ni qué empresas cobran.
Esto no es un “exceso” aislado. Es la cara podrida de una 4T que predica austeridad republicana mientras sus funcionarios viven como jeques con el dinero de los mexicanos. Un pozo que arde, un desastre ambiental regional y un gerente de lujo celebrando. Impunidad total. Si Pemex no puede controlar ni un solo pozo después de 93 días, ¿cómo demonios va a manejar toda la industria energética del país? La pregunta que nadie en el gobierno quiere responder: ¿hasta cuándo vamos a seguir tolerando esta burla?




