Grietas en la 4T: el Verde “alza la mano” en San Luis, Morena descarta a los Monreal en Zacatecas y Alcalde niega su salida
Tensiones en la alianza oficialista: Verde “alza la mano” en San Luis Potosí y Morena veta a Saúl Monreal en Zacatecas mientras Alcalde jura que no se va
CDMX.- En menos de 24 horas, el panorama politico puso en la mesa tres señales claras de que la alianza Morena-PVEM-PT empieza a crujir rumbo a las gubernaturas de 2027. Primero, la senadora Ruth González Silva —esposa del gobernador Ricardo Gallardo— evitó confirmar si competirá por San Luis Potosí, pero dejó la pelota en la cancha de la dirigente Karen Castrejón: “No he decidido si voy o no voy… habrá que preguntarle nuevamente a nuestra dirigente”. Minutos después, el senador Manuel Velasco, coordinador del PVEM, fue más directo: “No es una ruptura, pero sí es alzar la mano”. Dijo que su partido tiene “mayor fuerza que Morena” en la entidad y exigió respeto. Datos duros: el Verde gobierna 41 de los 58 municipios potosinos y ya ganó solo la gubernatura en 2021 y una senaduría en 2024.
El mensaje es contundente: si Morena no acepta a Ruth González —a pesar de la reforma local que le abre la puerta y de las críticas por nepotismo—, el PVEM irá solo. Velasco lo dejó claro desde marzo, cuando “destapó” a Ruth como una de sus 11 cartas fuertes para las 17 gubernaturas en juego.
En paralelo, en Zacatecas, el senador Saúl Monreal reconoció que no pedirá licencia “por la incertidumbre” de que Morena lo incluya en la encuesta interna. Tanto el PT como el Verde ya lo vetaron. Monreal respeta la decisión, pero la realidad es que la regla anti-nepotismo le cerró el paso.
Y para cerrar el círculo, Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, salió a desmentir los rumores que la daban fuera del cargo: “Seguiré al frente de Morena”. Acusó a la oposición de fabricar el chisme y advirtió que solo dejaría el puesto si Claudia Sheinbaum le pide “ayudarla a seguir fortaleciendo la transformación”. La propia Presidenta, en la mañanera del lunes, también negó tener conocimiento de algún cambio.
Análisis sin anestesia: Lo que se ve no es ideología, es puro cálculo de poder. El PVEM, después de años de ser el socio menor, huele debilidad en Morena y exige cuotas reales. Morena, por su lado, busca sacudirse a la dinastía Monreal. Y los rumores sobre Alcalde muestran que ni siquiera en el núcleo duro hay paz.
A siete meses de que arranquen formalmente las precampañas, la “coalición de la transformación” ya muestra las primeras fisuras por ambiciones locales y familiares. No es ruptura todavía… pero el “alzar la mano” del Verde y los vetos internos ya dibujan un 2027 más complicado de lo que Sheinbaum quisiera vender.



