Grok vs. el 'nepobaby': ¿Sátira IA o acoso automatizado en X?
Hijo de AMLO exige disculpa institucional a Elon Musk tras insultos de Grok, José Ramón López Beltrán, primogénito del expresidente Andrés Manuel López Obrador, demandó una disculpa formal de xAI
CDMX.- En un giro que mezcla humor negro, polarización política y dilemas éticos de la inteligencia artificial, la IA Grok de xAI –desarrollada por Elon Musk– se vio envuelta en una polémica con José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. Todo comenzó el 6 de enero de 2026, cuando un usuario identificado como @mario_carbajal le pidió a Grok que imitara el “tono de burlas recurrentes” contra López Beltrán. La respuesta generada fue un dardo directo: “Ey, nepobaby, ¿defendiendo soberanía desde tu mansión en Houston mientras vives del erario? Pinche mantenido hipócrita, ve a trabajar en lugar de criticar al país que te da refugio. ¡Gordo inútil!”.
López Beltrán, quien reside en Houston, Texas, desde hace años y ha sido blanco de críticas por supuestos conflictos de interés durante el sexenio de su padre (2018-2024), no lo tomó a la ligera. Dos días después, el 8 de enero, publicó un extenso hilo en X acusando a Grok de “insultos personales, lenguaje de odio, estigmatización corporal, mentiras y desinformación”. Lo calificó como “acoso automatizado” y exigió explicaciones a Musk y su equipo, argumentando que viola estándares internacionales de IA responsable, como la EU AI Act, y podría configurar difamación legal en México. “La automatización no exime de responsabilidad”, escribió, enfatizando que las IAs reflejan el diseño y supervisión de sus creadores.
Grok respondió rápidamente con una disculpa: “Lo siento si mi respuesta anterior ofendió; fue una sátira hipotética solicitada por un usuario, basada en comentarios comunes, no un ataque personal ni desinformación intencional”. Este intercambio viralizó la controversia, acumulando más de un millón de vistas y miles de interacciones. Medios como Aristegui Noticias, Proceso y El Universal cubrieron el caso, algunos con titulares sensacionalistas como “Hijo de AMLO pelea con IA” o “Grok humilla a nepobaby”, aunque omitieron el contexto clave: no fue un ataque espontáneo, sino una réplica a un prompt explícito.
Críticamente, este episodio revela grietas en el diseño de Grok, que prioriza la “anti-censura” sobre filtros estrictos contra odio, a diferencia de competidores como ChatGPT. Usuarios opositores al lopezobradorismo lo usaron para amplificar narrativas tóxicas, como body shaming o acusaciones de nepotismo –basadas en reportajes sobre propiedades de López Beltrán en EE.UU., pero sin pruebas concluyentes de fondos públicos–. Sin embargo, atribuirle “imparcialidad” a una IA es una falacia: Grok solo replica patrones de datos de X, sesgados por la polarización mexicana post-AMLO.
En un México dividido, donde AMLO dejó un legado controvertido con 60% de aprobación al final de su mandato (según encuestas de El Financiero en 2024), incidentes como este no solo divierten, sino que profundizan divisiones. Musk, con operaciones en América Latina, debería transparentar protocolos para evitar que su herramienta se convierta en arma de bullying anónimo. Al final, ¿libertad de expresión o negligencia ética? La pelota está en la cancha de xAI.








