“Guerra contra los cárteles”: EE.UU. arma coalición sin México mientras Sheinbaum juega a la soberanía
Pete Hegseth lo anunció este miércoles en reunión de gabinete con Trump. Horas antes, el representante comercial Jamieson Greer canceló su visita a México
EU.- En una reunión de gabinete este miércoles 27 de mayo de 2026, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, fue contundente frente a Donald Trump: “Vamos a la guerra contra los cárteles a través de la Coalición Anticárteles de las Américas” (también llamada Escudo de las Américas), una alianza lanzada en Miami en marzo que ya agrupa a 17 países de Canadá a Chile y que notablemente excluye a México.
El mensaje no es retórica vacía. Se trata de una estrategia hemisférica real que incluye inteligencia compartida, operaciones conjuntas y acciones directas contra grupos designados como terroristas, con énfasis en la frontera sur y el flujo de fentanilo. Venezuela, por ejemplo, es mencionada como socio clave en el flanco energético y de seguridad.
La relación bilateral ya está pagando factura: primero se canceló la visita de Sara Carter, considerada la “zarina antidrogas” de Trump, y ahora trascendió la cancelación de Jamieson Greer, representante comercial de EE.UU. Sheinbaum, en conferencia, lo minimizó diciendo que Greer “tenía otras cosas que hacer” y que habrá reunión por Zoom con el canciller Ebrard.
Este gobierno sigue manejando la relación con Washington como si fuera un pleito de patio escolar. En lugar de resultados concretos contra el crimen organizado —el mismo que ha dejado miles de muertos, fosas y un país rebasado—, opta por la pose soberanista y la narrativa victimista. Mientras Trump y su equipo preparan una ofensiva real, México responde con marchas y excusas.
El costo lo pagamos los mexicanos: riesgo para el T-MEC, enfriamiento comercial en el peor momento posible y la humillación internacional de quedar fuera de una coalición continental contra los cárteles que operan desde nuestro territorio.
La 4T sigue apostando al “abrazos, no balazos” y a proteger a sus narco-políticos. Estados Unidos, en cambio, ya eligió el lenguaje de la fuerza. La factura llegará, y no será barata.



