Horno en el hospital: Durazo aparece para la foto mientras pacientes y personal del ISSSTE agonizan sin aire a más de 40°C
Hospital del ISSSTE en Hermosillo opera sin aire acondicionado desde hace más de una semana en plena ola de calor
Sonora.- En el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE en Hermosillo, Sonora, el sistema central de aire acondicionado (chiller) lleva más de una semana fallando. Áreas clave como cirugía, medicina interna, consulta externa y pasillos operan sin climatización adecuada en plena ola de calor. Trabajadores y derechohabientes han denunciado suspensión de cirugías programadas, reubicación de pacientes y condiciones insoportables. El ISSSTE ha respondido con reparaciones en curso, instalación de minisplits temporales en algunas zonas y traslado de pacientes a otras unidades, como la de Ciudad Obregón, mientras asegura que los quirófanos de urgencia siguen funcionando.
Este domingo 14 de junio, el gobernador Alfonso Durazo recorrió las instalaciones tras las quejas públicas. La visita coincide con la convocatoria de manifestación y cierre del bulevar Morelos para este lunes 15, impulsada por personal y pacientes hartos de las promesas incumplidas. En paralelo, videos y testimonios de trabajadores de la salud reflejan un malestar más amplio: personal exhausto, falta de materiales y un trato que muchos describen como vergonzoso en instituciones públicas.
Lo que expone este episodio es una negligencia institucional inaceptable. En un estado donde el verano es predeciblemente brutal, dejar que un hospital de referencia funcione como horno durante días no es un “problema técnico”, sino el resultado de mantenimiento deficiente, burocracia lenta y una administración que reacciona solo cuando las protestas y las redes obligan a mover ficha. La foto de Durazo recorriendo pasillos llega tarde y huele a operación de imagen; los pacientes vulnerables y el personal que carga con las consecuencias pagan el precio de una gestión que prioriza el discurso sobre la inversión real en infraestructura. Mientras se anuncian nuevos hospitales, los existentes se caen a pedazos. Eso no es servicio público, es abandono.



