Huachicol bajo el manto de la 4T: El escándalo que salpica a Leonela Martínez
La FGR aseguró una gasolinera en San Andrés Cacaloapan, municipio de Tepanco de López, Puebla, tras decomisar más de 50 mil litros de combustible de procedencia ilícita (huachicol)
Puebla.- En un golpe que expone las grietas en la supuesta lucha anticorrupción de la Cuarta Transformación, la Fiscalía General de la República (FGR) aseguró el pasado 15 de febrero una gasolinera en Cacaloapan, Puebla, donde se comercializaban más de 50 mil litros de combustible robado, según versiones extraoficiales confirmadas por fuentes como Proceso y La Jornada de Oriente. El predio pertenece a la familia de la diputada local Leonela Jazmín Martínez Ayala, postulada por Nueva Alianza y aliada fiel de Morena, cuyo padre, el exalcalde priista Eusebio Martínez Benítez, migró a la 4T en 2021 tras años en el poder municipal. Este caso no es aislado: Puebla sigue siendo epicentro del huachicol pese a las promesas de erradicación del gobierno federal, con decomisos que suman millones de litros en los últimos años, según datos de Pemex.
La excusa de Martínez —que su familia solo rentaba el terreno sin saber de las actividades ilícitas— suena a evasiva barata en un contexto donde la ley de extinción de dominio, impulsada por el propio AMLO, permite incautar bienes vinculados a delitos aunque los dueños aleguen ignorancia. ¿Cómo es posible que una diputada aliada al régimen que presume honestidad no verifique a quién le alquila propiedades familiares? Esto huele a hipocresía pura: mientras la 4T ataca a opositores por corrupción, sus aliados salen salpicados en escándalos que minan la credibilidad del movimiento, como lo denuncian usuarios en X, exigiendo investigaciones reales y no chivos expiatorios.
Basta ya de cuentos: este incidente revela el fracaso rotundo de la 4T en combatir el huachicol, que cuesta al erario miles de millones anuales. Si Martínez y su clan son inocentes, que muestren contratos registrados y pagos de impuestos; de lo contrario, que enfrenten la justicia sin impunidad. Puebla merece legisladores limpios, no más cómplices disfrazados de transformadores.



