¡Humillación histórica! Trump arma su "Escudo" contra narcos... y deja a México fuera como el epicentro del problema
México excluido de la cumbre “Escudo de las Américas” de Trump
CDMX.- En la mañanera de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum intentó minimizar la exclusión de México de la cumbre “Escudo de las Américas”, organizada por Donald Trump en Miami el pasado sábado, donde líderes como Javier Milei de Argentina y Nayib Bukele de El Salvador se reunieron para coordinar acciones militares contra los cárteles. “No fuimos invitados, pero no necesitábamos serlo porque ya tenemos un acuerdo con Estados Unidos”, declaró Sheinbaum, refiriéndose a un grupo de trabajo bilateral establecido en febrero de 2025. Sin embargo, Trump no solo dejó fuera a México junto con Brasil y Colombia –gobernados por líderes progresistas–, sino que calificó al país como el “epicentro de la violencia de los cárteles”, aunque en un tono condescendiente alabó a Sheinbaum como “una muy buena persona con una voz hermosa”.Esta cumbre, que reunió a una quincena de mandatarios alineados ideológicamente con Trump, subraya la fractura diplomática y la percepción de Washington de que el gobierno mexicano es parte del problema, no de la solución.
Esta excusa de Sheinbaum es patética y revela una desconexión total con la realidad: México no fue invitado porque su administración ha sido acusada repetidamente de complacencia con el narco, priorizando “abrazos, no balazos” sobre una confrontación real. Trump, en su discurso, exhortó a usar fuerza militar contra los cárteles, un llamado que México rechaza tajantemente, insistiendo en soberanía mientras el país se ahoga en violencia con más de 180 mil homicidios en el sexenio anterior. La presidenta se aferra a un “acuerdo previo” que, según reportes, incluye reuniones mensuales con el Departamento de Estado y el Comando Norte, pero los resultados son nulos: el tráfico de fentanilo sigue rampante y las decomisos en la frontera no detienen la crisis. Esta postura no solo aísla a México en el hemisferio, sino que expone la hipocresía de un gobierno que clama independencia mientras depende económicamente de EE.UU.
El quiebre es total y peligroso: Trump no cierra la puerta a una futura inclusión, pero exige cambios que Sheinbaum no está dispuesta a hacer, como permitir intervenciones directas. En redes, la reacción es unánime en criticar esta humillación, con usuarios tildando a la presidenta de “cómplice” y cuestionando por qué México, el vecino más cercano, queda como paria en una alianza antinarcóticos. Si Sheinbaum no despierta, México pagará caro esta miopía, con aranceles, deportaciones masivas y una escalada en la frontera que podría desestabilizar al país entero.



