CDMX.- Un video difundido el 21 de octubre por el usuario @vampipe muestra a Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo menor de 19 años del expresidente Andrés Manuel López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller, en la zona preferencial del antro PANEM, ubicado en Campos Elíseos, Polanco. El material, que según la publicación corresponde al 16 de octubre, lo registra con un vaso en la mano junto a acompañantes en un reservado. El propio Vampipe y reportes posteriores señalan que el consumo mínimo en esa área oscila entre 44 mil y 55 mil pesos; plataformas de reservaciones hablan de botellas entre mil y 3 mil dólares. El club, abierto en mayo de 2025, se dirige a clientela de alto poder adquisitivo con música electrónica y experiencias sensoriales.
El episodio reabre el contraste entre el discurso de austeridad republicana que AMLO impulsó durante su sexenio —salarios bajos, recortes y rechazo al lujo— y el estilo de vida de su entorno familiar. Meses antes se documentó la asistencia de Jesús Ernesto al restaurante Nusr-Et de Salt Bae, de precios elevados, y circularon imágenes de tenis de marcas de lujo. Sus hermanos mayores ya habían enfrentado cuestionamientos por viajes y gastos que atribuyeron a ingresos propios. Las imágenes no confirman cuánto gastó el joven ni quién cubrió la cuenta; solo evidencian su presencia en un espacio cuya entrada mínima multiplica por varias veces el salario mensual de millones de mexicanos.
La circulación del video provocó críticas inmediatas en redes por la incongruencia. Mientras el movimiento obradorista sigue presentando la sobriedad como sello moral, la vida pública de los hijos del expresidente —sin cargos oficiales— se convierte en el termómetro más visible de si esa austeridad fue principio o retórica. No hay respuesta oficial hasta ahora; el hecho habla por sí solo.
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