La CNDH, convertida en escudo del gobierno mientras México se desangra en desapariciones y feminicidios
CNDH defiende al gobierno ante la ONU mientras el caso de desapariciones escala a la Asamblea General
CDMX.- Mientras el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED) activa mecanismos internacionales por la crisis de personas desaparecidas en México, la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, corre a dialogar con el Alto Comisionado Volker Türk para “explicar” las discrepancias y defender la postura oficial. Juan Pablo Albán, presidente del CED, confirmó que el caso ya fue turnado a la Asamblea General de la ONU, un procedimiento establecido en la Convención que no depende de caprichos políticos.
La ironía duele: una institución creada para proteger derechos humanos actúa como abogado defensor del Estado en lugar de alzar la voz por las miles de familias buscadoras que cavan fosas clandestinas con sus propias manos. En paralelo, la violencia contra las mujeres no da tregua: en 2025 se registraron alrededor de 721 feminicidios y más de 2,300 homicidios dolosos de mujeres, cifras que organizaciones civiles consideran subregistradas. Solo en enero de 2026 se reportaron 51 feminicidios, y entre enero y febrero sumaban cientos de mujeres desaparecidas.
Esta CNDH no solo es inútil; es cómplice. Al priorizar la defensa del gobierno sobre la verdad y la justicia, traiciona su mandato y profundiza la impunidad que alimenta la tragedia nacional. Mientras Piedra Ibarra entrega cartas y posa para fotos, las víctimas siguen invisibles y los verdugos, impunes. Es hora de un juicio político real: esta “piedra” en el camino de los derechos humanos debe ser removida antes de que sepulte por completo lo que queda de credibilidad institucional.





