La diabetes tipo 2 ya no se considera una enfermedad inevitablemente progresiva
Estudios como DiRECT confirman que intervenciones estructuradas logran remisión en hasta el 46% de casos a un año, aunque la sostenibilidad requiere apoyo continuo
EU.- La diabetes tipo 2 (DT2), tradicionalmente vista como una afección irreversible y progresiva, está cambiando de paradigma gracias a evidencias científicas acumuladas. Un artículo reciente en Medscape, publicado el 23 de diciembre de 2025 por Batya Swift Yasgur, destaca cómo intervenciones como cambios en el estilo de vida, cirugía bariátrica y medicamentos como los inhibidores de SGLT2 o agonistas de GLP-1 pueden lograr la remisión, definida por un consenso de 2021 de cuatro sociedades médicas como un A1c por debajo del 6.5% durante tres meses sin fármacos hipoglucemiantes. Expertos como Amy Rothberg, de la Universidad de Michigan, enfatizan que esta remisión no equivale a una “reversión” total, sino a mantener la enfermedad por debajo de umbrales detectables, inspirado en conceptos de cáncer.
Sin embargo, el optimismo debe ser cauto: estudios como el DiRECT, mencionado en publicaciones de endocrinólogos como Scott Isaacs en X, muestran que dietas bajas en calorías logran remisión en hasta el 50% de pacientes a 12 meses, pero la sostenibilidad a largo plazo depende de soporte continuo. Un ensayo aleatorizado de cinco años, compartido por Isaacs en mayo de 2025, compara cirugías bariátricas y revela que el bypass gástrico supera a la gastrectomía en manga en remisión y pérdida de peso, aunque aumenta riesgos como hipoglucemia. Estos datos, verificados en The Lancet, subrayan que no todas las intervenciones son iguales y que factores como el acceso y la adherencia limitan su escalabilidad en la práctica real.
El desafío ahora no es si la remisión es posible, sino cómo integrarla en sistemas de salud sobrecargados, priorizando estilos de vida sobre medicamentos como adjuntos. Mientras avances como los GLP-1 RA ofrecen esperanza, críticos señalan que sin cambios estructurales en nutrición y prevención, la DT2 seguirá afectando a millones. Esta evolución invita a repensar el manejo clínico, pero exige más investigación para evitar falsas promesas.



