La izquierda “progresista” que se rasga las vestiduras por un AMLO “gay”
La izquierda estalla ante las supuestas “noches deliciosas” de AMLO con Monsiváis
CDMX.- La publicación de Edmundo Cázares en El Universal sobre unas supuestas “noches deliciosas y divertidas” de un joven AMLO en casa de Carlos Monsiváis desató el caos en redes. Sin audio confirmado (el periodista dice que aún lo busca entre casi mil casetes), la nota encendió una ola de furia en la izquierda y morenistas. Familia de Monsiváis desmintió y exigió rectificación, pero el verdadero espectáculo no fue la nota en sí, sino la reacción desquiciada.
Lo paradójico resulta brutal: el mismo sector que se declara defensor de la diversidad, del orgullo LGBT y contra la homofobia, estalla en indignación colectiva ante la mera insinuación de que López Obrador pudo haber tenido una relación homosexual en su juventud. Memes, defensas a ultranza, acusaciones de calumnia y hasta llamados a demandar. Como si la orientación sexual fuera un ataque mortal al legado del expresidente. La “progresía” mexicana revela su doble rasero: progresista solo cuando le conviene, puritana y conservadora cuando toca a su ídolo.
En redes la histeria fue total: desde negaciones furibundas hasta ataques a cualquiera que se atreviera a bromear. Esta controversia desnuda una izquierda más preocupada por blindar la imagen heteronormada de AMLO que por defender principios reales de libertad sexual. Extraño, por decir lo menos, que a los abanderados del “amor es amor” les moleste tanto que Monsiváis —un activista gay declarado— hubiera mencionado esas noches. El fango salpicó, pero la hipocresía quedó al descubierto.



