La nueva Corte ¿transparencia o simulación?: SCJN oculta sueldos y renueva flotilla con camionetas de lujo
La SCJN eliminó del apartado de transparencia de su sitio web los tabuladores salariales detallados y las prestaciones de los ministros y funcionarios
CDMX.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) eliminó de su portal oficial los detalles salariales detallados de ministros y funcionarios —sueldos brutos, netos y prestaciones que antes eran accesibles en perfiles individuales—, relegándolos a documentos presupuestales en el Diario Oficial de la Federación, lo que reduce la transparencia. Al mismo tiempo, confirmó la adquisición de nueve camionetas Jeep Grand Cherokee blindadas para sus nueve ministros, con costos estimados de hasta 3 millones de pesos por unidad (incluyendo blindaje nivel alto), justificadas por motivos de seguridad institucional y cumplimiento de una norma interna de 2019 que exige renovación cada cuatro años o antes si no cumplen estándares de protección.
Este contraste genera críticas por contradecir las promesas de austeridad de la “nueva Corte” tras la reforma judicial de 2025 y la presidencia de Hugo Aguilar Ortiz: mientras se limita el acceso público a los salarios y se habla de recortes alineados al tope presidencial, se invierte en vehículos de alto valor (base de 1 a 1.7 mdp más blindaje), aunque la SCJN argumenta que no hay gasto neto extra por desincorporación de unidades anteriores. La institución defiende la medida como necesaria para proteger la integridad de quienes ejercen funciones de alta responsabilidad, pero el doble estándar revive dudas sobre el compromiso real con la rendición de cuentas y la cercanía al ciudadano.
Analíticamente, esto erosiona la confianza en una institución renovada que se vendió como más cercana al ciudadano, pero que repite vicios del pasado al limitar la vigilancia social. Si la austeridad era el estandarte, ¿por qué ocultar los números y justificar adquisiciones como vehículos nuevos? Fuentes oficiales como el portal de la SCJN y el DOF confirman los cambios, pero urge una explicación clara para no alimentar percepciones de simulación en un Poder Judicial ya polarizado.







