Michoacán.- Casi diez meses después del asesinato de Carlos Manzo, el alcalde independiente de Uruapan que fue abatido a balazos el 1 de noviembre de 2025 en pleno Festival de las Velas, la Fiscalía General de Michoacán abrió formalmente una línea de investigación contra su viuda y actual alcaldesa, Grecia Quiroz. El motivo: esclarecer su posible relación con Samuel García Rivero, el exdirector de Protocolo y Relaciones Públicas del ayuntamiento acusado de filtrar la agenda privada y los movimientos del edil al Cártel Jalisco Nueva Generación, información que según las autoridades facilitó el ataque.
La indagatoria se reforzó tras la ampliación de declaración de Yesenia Méndez Rodríguez, exsecretaria particular de Manzo, quien afirmó que fue Quiroz quien recomendó laboralmente a Samuel “N” —presentándolo como “amigo” suyo— para integrarlo al equipo municipal cuando el alcalde aún vivía. Según Méndez, el hombre, que ya había sido despedido por problemas de adicciones, recuperó acceso a información sensible y, después del crimen, fue recontratado por la propia Quiroz con un aumento salarial, convirtiéndose en uno de los pocos que entraba y salía de su domicilio.
Lo que resulta contundente y difícil de tragar es que la misma mujer que heredó el cargo y el discurso de enfrentamiento al crimen organizado ahora aparece ligada, por testimonio de alguien del círculo más íntimo, a la persona señalada como el “sapo” que entregó a su esposo. La Fiscalía admite que esta línea ya existía, pero sin fuerza suficiente hasta ahora. En un estado donde el CJNG ha demostrado infiltrar hasta las entrañas del poder local, esta investigación llega tarde y con sabor a omisión: o se agota de verdad o se convertirá en otra cortina de humo que protege impunidades de alto nivel.
Discusión sobre este post
Sin posts



