¡Ladrón acusando a ladrón! Morena llora “compra de votos” en Coahuila… y el PRI se lleva el Congreso entero
Morena denuncia compra de votos con QR y coacción en Coahuila; PRI reclama “carro completo” en las 16 diputaciones
Coahuila.- Apenas cerraron las casillas y ya está el libreto de siempre: Morena y PT denunciaron una “operación sistemática” de compra y coacción del voto por parte del PRI. Códigos QR, pagos en efectivo, supuesta vigilancia tecnológica y hasta “fuerza pública” para condicionar el sufragio. Guillermo Santiago, representante de Morena ante el INE, presentó quejas ante el Instituto Electoral de Coahuila, la FGR y la UIF. Minutos después, Ricardo Monreal subió el tono y habló de militantes morenistas “privados ilegalmente de su libertad”.
Del otro lado, Alejandro “Alito” Moreno no tardó en cantar victoria: “¡Carro completo! Ganamos las 16 diputaciones locales con ventaja clara”. Encuestas de salida coinciden: el PRI-UDC arrasó por más de dos a uno. Coahuila, el último gran bastión priista, ratificó su preferencia por el gobernador Manolo Jiménez y rechazó —otra vez— el avance de Morena.
Hasta aquí los hechos. Ahora la realidad incómoda: esto es puro doble rasero. Cuando Morena pierde terreno, el grito es inmediato: “¡robo, coacción, fraude!”. Lo mismo pasó en elecciones pasadas donde no lograron dominar. Pero cuando las acusaciones de compra de voto, uso de programas sociales y coacción caen sobre ellos (y han caído en varios estados), la respuesta es la misma: “malos perdedores, la gente nos ama, es guerra sucia”.
El PRI, claro, no es un angelito. Nadie olvida su historial de décadas robando con el dedo, inflando urnas y comprando conciencias con despensas y billetes. Es el viejo ladrón que ahora ve cómo un partido más joven y con más poder le copia el manual… y le duele que se lo apliquen en su propia casa.
Al final, en Coahuila ganó el PRI porque la gente votó (o vendió su voto, según a quién le creas). Pero el verdadero perdedor es el mismo de siempre: la credibilidad de todo el sistema. Mientras Morena siga gritando “trampa” solo cuando no gana y el PRI siga presumiendo victorias que nadie cree del todo limpias, la democracia mexicana seguirá pareciendo un ring de boxeo entre dos pillos que se acusan mutuamente de hacer trampa… con las mismas reglas que ambos usan cuando les conviene.









