¡Les llegó la hora! Jubilados de PEMEX y CFE irrumpen a empujones en San Lázaro… ¡contra la 4T que les corta las pensiones que ellos mismos votaron!
Jubilados de PEMEX, CFE y Luz y Fuerza irrumpen en San Lázaro contra reforma que limita sus pensiones
CDMX.- En una escena caótica que nadie en Palacio Nacional quería ver en vivo, decenas de jubilados de CFE, PEMEX, Luz y Fuerza y Banobras irrumpieron este miércoles 25 de marzo por la puerta Emiliano Zapata de la Cámara de Diputados. A empujones llegaron hasta el área de registro, donde los encapsularon; prendieron fuego a papelería, activaron la alerta de incendio y mantuvieron un cacerolazo ensordecedor mientras adentro se discutía la reforma al artículo 127 constitucional. Testimonios recogidos en el lugar son claros: “nos bloquearon, nos ignoraron y ahora nos quitan lo que nos corresponde por derecho”. Dialogaron con legisladores de oposición, pero el mensaje fue el mismo: esta medida no solo es retroactiva, viola el artículo 14 constitucional y destruye derechos adquiridos tras 30 o más años de servicio.
La iniciativa, enviada por Claudia Sheinbaum y ya avalada por unanimidad en el Senado y en comisiones de Diputados, limita las pensiones de “personal de confianza” en organismos descentralizados y empresas del Estado a la mitad del sueldo presidencial (unos 70 mil pesos mensuales). El gobierno promete ahorrar 5 mil millones para programas de Bienestar. Pero los afectados no son solo “altos funcionarios millonarios”: son trabajadores que cotizaron bajo contratos colectivos vigentes y que hoy ven cómo su pensión legal se convierte en papel mojado. La retroactividad, denunciada por los propios jubilados y por analistas jurídicos, es el punto más podrido: lo que ayer era derecho adquirido, hoy es “privilegio” que se puede borrar de un plumazo.
Aquí está la crudeza: el mismo gobierno que durante años defendió las “pensiones dignas” y acusó al neoliberalismo de saquear a los trabajadores, ahora recorta lo que ellos mismos pactaron con el Estado. Es un golpe bajo disfrazado de austeridad que no toca las verdaderas sangrías del erario ni las pensiones de los políticos. Traiciona a una base que creyó en la 4T y demuestra, una vez más, que para Morena los derechos laborales son negociables cuando estorban al clientelismo. Los jubilados no se callaron: prendieron fuego literal y simbólico a la hipocresía. Veremos cuánto dura esta “austeridad” cuando lleguen los amparos y el costo político.



