CDMX.- El 1 de octubre, la cuenta del creador de contenido José Lápiz publicó en X una oferta que la Fiscalía de Aguascalientes ya trata como posible amenaza y apología del delito: 40 mil pesos “para que se lo madruguen” al obispo Juan Espinoza Jiménez, más el insulto de “ratas con sotana”. El detonante fue una homilía del 27 de septiembre en la catedral de Aguascalientes, en la que Espinoza cuestionó al gobierno federal por la libertad de expresión, la seguridad y el trato a las madres buscadoras. El fiscal Manuel Alonso García confirmó que la Unidad de Delitos Cibernéticos detectó el mensaje ese mismo 1 de octubre, que la cuenta ya está identificada y que se reúnen pruebas para una orden de aprehensión. Lápiz, identificado por varios medios como afín a la 4T, luego negó el hecho y habló de inteligencia artificial.
Este miércoles, Lilly Téllez subió el caso a tribuna y a sus redes. Exigió a Ernestina Godoy, titular de la FGR, y a Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, investigar y proteger a Espinoza y al obispo Francisco Javier Acero, a quien ella también señaló como blanco. La Conferencia del Episcopado ya había mostrado respaldo al prelado y la plataforma Actívate recolecta firmas para que la FGR abra carpeta. Hasta ahora, la respuesta federal que Téllez reclama no ha llegado.
Ofrecer dinero por agredir a un obispo por lo que dijo en misa no es sátira ni “debate”. Es un llamado a la violencia, y minimizarlo porque el autor se presenta como youtuber de la cuarta transformación solo confirma el doble rasero. La Fiscalía estatal sí se movió; Palacio, no. Si criticar al gobierno desde un púlpito basta para que alguien ponga precio a una sotana y las titulares de Seguridad y de la FGR sigan calladas, el mensaje es claro: la libertad religiosa y la de expresión se defienden en el discurso, y se abandonan en cuanto estorban.
Discusión sobre este post
Sin posts



