Los López Obrador contra Trump: "Tipo asqueroso", le dice Manuela; "Vulgar amenaza", le dijo AMLO en 2018
AMLO y su familia mantienen un ataque contra Trump en diferentes tonos y en momentos electorales o cuando están comprometidos con el narco.
Análisis.— La relación entre la familia López Obrador y Donald Trump ha sido un vaivén, una falsa retórica nacionalista y choques ideológicos. Desde la campaña presidencial de 2016 hasta la actualidad (2026), los pronunciamientos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y sus familiares —especialmente su prima Manuela Obrador Narváez— revelan una estrategia consistente: defender ante Trump a la Cuarta Transformación con su claros vínculos con el narco y la delincuencia organizada, defensa disfrazada de intervencionismo estadounidense, con un tono que oscila entre la crítica dura y el cálculo pasivo-agresivo.
1. AMLO antes de la presidencia: Trump como “vulgar amenaza” y racista
Antes de llegar a la Presidencia en 2018, AMLO fue uno de los críticos más feroces de Trump. Calificó al entonces candidato republicano como una “vulgar amenaza” por su discurso anti-mexicano y xenófobo. Propuso acciones concretas:
Demandar a Trump ante la ONU por racismo y discriminación.
Organizar giras contra la xenofobia de EU.
Iniciar denuncias en instancias internacionales de derechos humanos contra las órdenes de Trump sobre migrantes.
En entrevistas, AMLO afirmaba explícitamente: “¿Trump es racista? Sí, sí. Lo ha expresado. Azuza el racismo. Está en contra de los extranjeros”. Esta postura lo posicionaba como un supuesto defensor de la dignidad mexicana frente al “supremacismo” trumpista.
2. Durante su presidencia (2018-2024): Pragmatismo sobre confrontación
Una vez en el poder, AMLO moderó el tono. Se dobló ante Trump, según palabras del propio presidente de los Estados Unidos. Priorizó acuerdos como el T-MEC, control migratorio y cooperación en seguridad. Elogió públicamente a Trump en su visita a la Casa Blanca (2020), destacando “respeto” y “diálogo”. Sin embargo, mantuvo líneas rojas:
Rechazó enérgicamente la idea de declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Respondió a amenazas de aranceles con firmeza (“no seremos piñata de nadie”).
Criticó intervencionismo, aunque evitó choques directos para no dañar la relación económica.
AMLO siempre distinguió entre Trump y sus “halcones” o consejeros, una narrativa que repetiría años después.
3. Post-presidencia (2024-2026): Reaparición con críticas directas
Retirado, AMLO ha reaparecido selectivamente para defender a Claudia Sheinbaum y Morena. En junio 2026, publicó una carta titulada “Mi apoyo sin condiciones a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y una respetuosa reflexión sobre el presidente Donald Trump”. En ella:
Acusó a Trump de cambiar (“¿Por qué cambió tanto?”) y dejarse manipular por consejeros “viles y siniestros”.
Comparó tácticas de EU con propaganda hitleriana (repetir mentiras).
Pidió explícitamente: “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump” (el de su primer mandato, más dialogante).
No lo dijo con palabras, pero dio a entender que Trump es un pelele que se deja llevar por sus subalternos.
También criticó supuestos planes de debilitar a Morena y fortalecer a la oposición, y condenó intervencionismo en casos como Venezuela.
4. La familia: Manuela Obrador y el tono más duro
Mientras AMLO mantiene un discurso más pasivo-agresivo y nostálgico del “otro Trump”, su prima Manuela Obrador Narváez (delegada del Bienestar en Chiapas) representa la línea más combativa. En el evento de Morena en Palenque (junio 2026), lanzó insultos directos:
“Defender nuestra soberanía ante el tirano misógino que tenemos en Estados Unidos, que además quiere nuestro país... es un tipo asqueroso, totalmente, y se quiere robar... quiere los recursos naturales de México... está tratando de debilitar con los medios hacia adentro.”
Llamó a defender la 4T y acusó a EU de desinformación para facilitar intervención. Este estilo crudo enciende bases morenistas pero genera controversia.
No hay pronunciamientos públicos destacados de hermanos (Pío, Martín) o hijos contra Trump; el foco familiar recae en AMLO y Manuela.
¿Coherencia o conveniencia?
Fortalezas de la postura López Obrador:
La retórica de la soberanía y no-intervencionismo, alineada con tradición priísta y cardenista, que parece gustar a los seguidores de Morena.
Uso insistente de un supuesto nacionalismo para cohesionar a Morena ante un claro desgaste resultado de los señalamientos del propio Trump que ha evidenciado al narco-gobierno de la 4T, que inició AMLO y que Sheinbaum le da continuidad..
Diferenciación entre “Trump bueno” y “Trump influenciado” permite flexibilidad diplomática, según los López Obrador, al menos por ahora, hasta que Trump reaccione de una forma violenta.
Debilidades y contradicciones:
El giro de “vulgar amenaza racista” a “amigo” y luego a “cambio lamentable” sugiere temor electoral/económico sobre principios.
Críticas actuales parecen reactivas a presiones de EU por narcotráfico y migración, más que una doctrina fija.
El lenguaje de Manuela (“asqueroso”, “tirano misógino”) polariza y puede dañar imagen internacional, mientras AMLO intenta mantener tono “respetuoso”.
Ausencia de autocrítica: se ignora cómo políticas internas (seguridad, economía) contribuyen a las tensiones bilaterales.
En el fondo, “Los López Obrador contra Trump” es menos un choque ideológico irreconciliable y más una dinámica de poder soberano vs. hegemonía estadounidense. AMLO y su familia usan a Trump como espejo para reforzar identidad morenista: México no se somete. Pero la historia muestra que la retórica dura suele suavizarse ante realidades económicas y geopolíticas.
Esta saga continúa. La prima en Chiapas marca el tono de bases; AMLO, el de la estrategia. Ambos sirven al mismo fin: mantener viva la narrativa de la 4T frente a amenazas externas.



