Madres con palas en lugar de flores: el México que ignora a sus desaparecidos
Madres buscadoras marchan en el Día de las Madres por más de 132 mil desaparecidos
CDMX.- Este 10 de mayo de 2026, cientos de madres buscadoras marcharon por Reforma desde el Monumento a la Madre hasta el Ángel de la Independencia. No llevaban regalos ni sonrisas. Cargaban fotos de sus hijos e hijas desaparecidos, velas y consignas que duelen: “¿Dónde están?” y “Hasta encontrarlos”.
La marcha, parte de la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, reunió colectivos de varios estados. Rezaron por las madres buscadoras que ya murieron sin respuestas y exigieron protección real, porque el miedo las acecha. Una de ellas, María Alejandra Rodríguez, busca a su hijo David Puente Rodríguez desde hace 13 años en Piedras Negras, Coahuila. Su voz, rota pero firme, resume el hartazgo: exigen apoyo de Segob y fin al abandono.
Los datos son implacables. El Registro Nacional reporta más de 132,000 a 133,000 personas desaparecidas (cifras oficiales al corte reciente de 2026, con alrededor de 43,000 casos confirmados sin rastro alguno). Cada día se suman decenas más. La ONU-DH, a través de Volker Türk, reconoció su lucha y advirtió que las desapariciones siguen siendo “uno de los desafíos más graves en derechos humanos”.
Aquí viene la crítica dura: este gobierno, que se autoproclama “feminista” y “humanista”, ha convertido el Día de las Madres en un espejo cruel. Mientras se distrae con eventos internacionales y redes, miles de mujeres excavan fosas clandestinas con sus propias manos, hacen el trabajo que las fiscalías y la Comisión de Búsqueda no cumplen. El Estado no solo falla: invisibiliza. Reclasifica cifras, minimiza la crisis y prioriza la imagen sobre la verdad.
Es un dolor que avergüenza a México entero. Estas madres no piden lástima, exigen justicia. Caminan porque el poder las ha dejado solas frente al narco, la impunidad y la burocracia. Su coraje es conmovedor y su reclamo, irrefutable: no hay nada que festejar mientras un país entero desaparece a sus hijos.
Hasta encontrarlos. Punto.




