Máquinas expendedoras de medicinas: la nueva ocurrencia de Sheinbaum que ignora el desastre del desabasto que sigue matando
Máquinas expendedoras de medicamentos: el nuevo plan del gobierno de Sheinbaum para enfrentar el desabasto
CDMX.- En plena crisis recurrente de medicamentos en el sistema público de salud, el gobierno de Claudia Sheinbaum, a través del subsecretario Eduardo Clark, presentó máquinas expendedoras automáticas para surtir 22 medicamentos de forma gratuita en centros de salud urbanos y unidades de medicina familiar. La idea, según el video oficial, es “garantizar el abasto” cerca del domicilio de la gente, como si el problema histórico de desabasto se resolviera instalando maquinitas tipo Bimbo o Coca-Cola.
La propuesta es tan insultante como predecible. Las Farmacias del Bienestar, los carritos de medicinas y la tan cacareada Mega Farmacia ya demostraron su fracaso estrepitoso: desaparecieron rápido, dejaron estanterías vacías y costaron millones al erario sin resolver nada. Ahora repiten la fórmula con máquinas expendedoras mientras siguen reconociendo incumplimientos de proveedores y quejas reales en hospitales por faltantes de oncológicos y básicos. No se trata de distribución creativa, se trata de que no compran ni logran distribuir a tiempo lo que la gente necesita.
Esta “innovación” huele más a negocio de contratos que a solución sanitaria. ¿A qué amigo o empresa cercana le tocarán las maquinitas, el mantenimiento y el suministro? Mientras tanto, el verdadero problema —la ineficiencia crónica en la compra consolidada y la falta de medicamentos reales— sigue intacto. Otra vez, ocurrencia barata en lugar de resultados serios. Los mexicanos merecemos salud, no más circo de peluches y refrescos reciclado en pastillas.



