¡Maromas en el Congreso: La 4T admite al fin que AMLO sí endeudó al país!
¡Admisión oficial! La 4T reconoce que la deuda pública sí creció en el sexenio de AMLO. El diputado del PT Reginaldo Sandoval defendió el manejo financiero del gobierno de Andrés Manuel López Obrador
CDMX.- En una sesión de la Comisión Permanente que parece sacada de un circo político, el diputado del PT, Reginaldo Sandoval, defendió a capa y espada el manejo financiero del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, reconociendo por primera vez que la deuda pública sí aumentó, pero “muy poquito”. Olvidando convenientemente la promesa estrella de AMLO de no contraer más deuda, Sandoval argumentó que el incremento fue solo del 8% en términos del PIB, no en cifras nominales, y lo contrastó con los supuestos desastres de Calderón y Peña Nieto. Pero los hechos son tercos: según datos oficiales de la SHCP, la deuda neta pasó de 10.5 billones de pesos en 2018 (alrededor del 43% del PIB) a 17.4 billones en 2024 (52% del PIB), un salto de más de 6.8 billones que hipoteca el futuro sin rendir cuentas claras.
Esta admisión llega en un momento crítico, con Moody’s cuestionando la credibilidad de México por el manejo opaco de las finanzas, y mientras el pago de intereses se duplica en siete años, devorando recursos que podrían ir a salud o educación. Fuentes como México Evalúa destacan que el endeudamiento interno creció un 45.5%, impulsado por proyectos faraónicos sin transparencia, lo que contradice el discurso de austeridad. En redes, han viralizado el video de Sandoval, exponiendo las “maromas” de la 4T para minimizar un legado económico que, lejos de transformar, deja un boquete fiscal.
Críticos señalan la hipocresía: mientras aliados de Morena insisten en medir “poquito” por PIB, ignoran que la brecha entre ingresos y gastos sigue ensanchándose, con un costo financiero récord del 3.4% del PIB en 2024, el más alto desde 1996. Esta narrativa defensiva no solo revela inconsistencias, sino que erosiona la confianza en un gobierno que prometió honestidad brutal, pero entrega excusas suaves.



