Maru Campos acude a la FGR y acusa persecución política: "Me quieren fabricar un caso"
El lunes, Campos había señalado que el documento presentado por la FGR contenía “muchas incongruencias”, aunque aseguró que atendería el citatorio.
CDMX.— La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que el Gobierno de la 4T quiere fabricarle un caso y acusó irregularidades, tras acudir este miércoles a la Fiscalía General de la República (FGR) para comparecer en relación con el caso de los agentes de la CIA fallecidos en la entidad. La mandataria fue citada el pasado sábado por la dependencia federal.
La gobernadora expresó: “hace unos días y de manera muy extraña, me citaron y hay que decirlo con toda claridad, se me cita bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada. No guardaron las formas, no respetaron la ley”.
La mandataria de Chihuahua dijo sentirse una perseguida política.
El citatorio fue entregado el sábado en la entrada del Palacio de Gobierno de Chihuahua y fue recibido y sellado por la Consejería Jurídica del estado. Durante la diligencia estuvieron presentes el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña; el abogado Roberto Gil Zuarth; el titular de la oficina de la Secretaría Particular, Fernando Álvarez Monje, y Max Cortázar.
El lunes, Campos había señalado que el documento presentado por la FGR contenía “muchas incongruencias”, aunque aseguró que atendería el citatorio.
Reacción del PAN
Tras la comparecencia, el Partido Acción Nacional (PAN) acusó a Morena de “perseguir opositores” y anunció que preparará diversas acciones en defensa de la gobernadora, entre ellas una movilización en Chihuahua.
El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, advirtió: “Nos vamos a volver locos si le ponen un dedo a nuestra gobernadora Maru Campos”. Al detallar su declaración, explicó que esto implicaría salir a las calles, realizar huelgas y llevar a cabo clausuras simbólicas si es necesario.
El operativo y el accidente
El caso se remonta al 19 de abril, cuando se informó inicialmente que dos supuestos instructores de la embajada de Estados Unidos y dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua habían muerto en un accidente al regresar de un operativo de destrucción de laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos.
Sin embargo, los periódicos The Washington Post y The New York Times revelaron posteriormente que se trataba de agentes de la CIA.
Un día después, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que su gobierno “no estaba enterado” del operativo conjunto con autoridades estadounidenses y ordenó revisar si había sido autorizado y si violaba la Ley de Seguridad Nacional.
El gobierno de Chihuahua creó una Unidad Especializada para investigar los hechos. El informe concluyó que la presencia de los agentes estadounidenses no fue reportada a los mandos de la Fiscalía del Estado, sugiriendo una posible colaboración de carácter extraoficial. Tras el anuncio, el fiscal general de justicia de Chihuahua, César Jáuregui, presentó su renuncia.
Investigación de la FGR
La FGR ha citado a comparecer a cerca de 50 personas involucradas en el operativo. El vocero de la fiscalía, Ulises Lara López, titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, informó que se emitieron requerimientos para verificar la existencia y el estatus de las acreditaciones de seguridad de los agentes extranjeros fallecidos.
En respuesta, la gobernadora Maru Campos emitió una instrucción prohibiendo a las servidoras y servidores públicos de la administración estatal establecer mecanismos directos de cooperación con agentes extranjeros sin la autorización expresa del Gobierno federal.
Tensiones políticas
Los casos de Maru Campos y del mandatario con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya —ocurridos con 10 días de diferencia— han generado fuertes tensiones en el Congreso de la Unión, donde legisladores de Morena y del PAN han intercambiado acusaciones sobre ambos gobiernos.
La comparecencia de la gobernadora de Chihuahua se da en un contexto de alta polarización política, donde el PAN defiende a Campos como víctima de persecución política.



