Matt Damon desnuda la fórmula secreta de Netflix: ¿Cine para distrídos?
El actor criticó en el podcast de Joe Rogan que la plataforma pide repetir los puntos clave de la trama “tres o cuatro veces” en los diálogos, porque muchos ven el contenido con el celular en la mano
EU.- En una reciente aparición en el podcast de Joe Rogan, junto a su amigo Ben Affleck, Matt Damon lanzó una crítica directa al gigante del streaming Netflix. Según el actor, la plataforma exige a los guionistas repetir los puntos clave de la trama “tres o cuatro veces” en los diálogos, asumiendo que los espectadores están más pendientes de sus teléfonos que de la pantalla. Damon explicó que esto se debe a los hábitos de consumo en casa, donde distracciones como niños, perros o luces encendidas diluyen la atención, obligando a restructurar las películas: todo lo impactante debe concentrarse en los primeros minutos para evitar que el público abandone. Esta revelación surge mientras promocionan su nueva cinta “The Rip”, que precisamente se estrena en Netflix este enero.
Esta adaptación al “scrolling” mientras se ve cine no es solo una anécdota; refleja un cambio profundo en la industria, donde la calidad visual y narrativa se sacrifica por la retención inmediata. Damon lamenta que los directores ya no inviertan en cinematografía elaborada, ya que la mayoría ve contenidos en móviles o tablets, no en salas oscuras. Críticos como los de Variety y The Verge coinciden en que esto “infringe en la libertad creativa”, convirtiendo filmes en productos diseñados para audiencias fragmentadas, lo que podría explicar el auge de tramas predecibles y menos innovadoras en el streaming.
Reacciones en redes no se han hecho esperar: en X, usuarios critican que esto insulta la inteligencia del público, citando ejemplos como “Saltburn”, mientras otros ven en ello la “dumbing down” de la sociedad. Affleck, por su parte, respaldó a Damon, destacando cómo el modelo de Netflix prioriza la accesibilidad sobre la profundidad. Al final, esta confesión pone en jaque el futuro del cine: ¿seguiremos premiando la distracción o exigiremos historias que nos atrapen de verdad?



