Tabasco.- Entre octubre de 2024 y septiembre de 2026, el gobierno de Javier May en Tabasco adjudicó 137 contratos por 428 millones de pesos bajo el paraguas de “urgencia” o “caso fortuito”. La Secretaría de Salud concentró la mayoría: 107 contratos por 382 millones. Documentos públicos revisados por la Unidad de Investigación de Azteca Noticias muestran que en muchos casos las justificaciones publicadas son vacías o inexistentes, varios expedientes se subieron después de ejecutados y las “emergencias” coinciden con necesidades conocidas de antemano.
El patrón se repite con nombres concretos. Priego Fumigaciones —ligada a la esposa del subsecretario de Obras— recibió dos contratos por hasta 48.5 millones en diciembre de 2024 para insecticidas contra el dengue, pese a que los casos ya bajaban y no era temporada alta. Hugo Miguel Vignola (exsocio de Adán Augusto López en una inmobiliaria) sumó parte de los 81.3 millones adjudicados en menos de un mes por el mismo motivo. Grupo AR y Vicorca, con vínculos documentados a la financiera de Jorge Amílcar Olán (señalado como operador cercano a Andy y Gonzalo López Beltrán), obtuvieron más de 35 millones adicionales. En junio de 2026, Kardiologen se llevó 204 millones por el banco de sangre estatal sin licitación, con una justificación de “tiempos justos” que contradice fechas de preparación previas en el propio expediente.
Frente a los papeles, la respuesta oficial ha sido el desdén. May calificó los reportes de “falsos” y “mentira”, repitió que “se acabó la corrupción” y no ofreció más explicación. El secretario de Salud, Alejandro Calderón Alipi (cercano al círculo de los López Beltrán), los despachó como “novelas” y se fue. Cuando un gobierno que presume transparencia convierte la excepción en regla, vincula contratos millonarios a familiares de funcionarios y a operadores de la Red del Malestar, y luego niega la evidencia documental, no queda mucho espacio para la duda: el cinismo es la política pública.
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