Tamaulipas.- Gloria de Jesús Molina Gamboa, secretaria de Salud de Tamaulipas entre 2017 y 2022, rompió el silencio este lunes en un video que circula en redes. Dice que Francisco García Cabeza de Vaca le dio “indicaciones directas”, a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas que encabezaba Alejandro Aguilar Poegner, para adjudicar contratos de obra y servicios a Grupo Industrial Permart y Joser, empresas que ella misma vincula con Sergio Carmona Angulo, el llamado “Rey del Huachicol”. Según su relato, el entonces gobernador se reservó “toda la proveeduría y los contratos con interés económico o político relevante”; ella se quedó con lo técnico. Lo dice ahora, cuando ya enfrenta las denuncias penales que la Secretaría de Salud del gobierno actual presentó en agosto de 2025 por un presunto quebranto de 343.9 millones de pesos —de un paquete de contratos por unos 500 millones en 2017-2018 para mantenimiento de hospitales—, muchos sin licitación, sin cotizaciones y, en varios casos, sin siquiera contrato firmado.
No es un secreto de última hora. Proceso documentó desde 2022 que los hermanos Carmona Angulo —Sergio fue ejecutado en San Pedro Garza García en noviembre de 2021— obtuvieron al menos 43 contratos por 376 millones de pesos con el gobierno de Cabeza de Vaca entre 2018 y 2021 a través de esas mismas firmas. Permart aparece representada por Julio César Carmona; Joser, por Carlos Alejandro Romero. El actual gobierno de Tamaulipas sostiene que de esos 500 millones se pagaron 343.9 (221 estatales y 122 federales) y que otros 157 millones quedaron sin cubrir… y sin que las empresas reclamaran el dinero. Molina pide que no se concentre la responsabilidad en “mandos menores” y que se investigue toda la cadena. Eso no debería depender de su video: corresponde a las autoridades ir por quien firmó, quien ordenó y quien se benefició cuando los hospitales públicos servían de pretexto.
La pregunta no es si la acusación es cómoda. Es por qué aparece cuando la Fiscalía ya la tiene en la mira y no cuando los contratos se firmaban. En Tamaulipas el huachicol no fue un fenómeno paralelo al poder: fue negocio de campaña, de proveeduría y de impunidad que cruzó colores. Cabeza de Vaca no ha respondido de forma pública a este video. Molina dice que asumirá lo que le corresponda. Falta que las autoridades dejen de usar el caso como ajuste de cuentas entre administraciones y reconstruyan, con documentos y no con videos de último minuto, quién mandó, quién cobró y por qué el mantenimiento de hospitales terminó en manos de una red ligada al contrabando de combustible.
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