¡Meta te espía hasta en la cama! Trabajadores kenianos ven tus momentos íntimos grabados con las Ray-Ban smart glasses
Meta enfrenta escándalo por revisión humana de videos íntimos grabados con sus Ray-Ban smart glasses
EU.- Mientras Meta y EssilorLuxottica celebran el éxito explosivo de las Ray-Ban Meta —más de siete millones de unidades vendidas solo en 2025, triplicando las cifras anteriores—, una investigación de los diarios suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten revela lo que realmente ocurre con las grabaciones. Cuando el usuario activa el asistente con “Hey Meta”, el video viaja a servidores de la empresa y luego aterriza en Nairobi, Kenia. Allí, trabajadores de Sama, la misma subcontratista implicada en el escándalo de OpenAI en 2023, etiquetan manualmente el material para entrenar la IA.
Los empleados, que ganan alrededor de dos dólares por hora, cuentan que ven de todo: personas desnudándose, usando el baño, teniendo sexo o mostrando accidentalmente datos bancarios. La anonimización automática de rostros falla con frecuencia, exponiendo a terceros que jamás dieron consentimiento. Meta se escuda en una línea enterrada en sus términos de servicio que autoriza “revisión humana manual”, mientras vende las gafas como producto respetuoso con la privacidad, protegido solo por un discreto LED que pocos notan.
Este caso desnuda la hipocresía de una industria que promete magia tecnológica pero depende de mano de obra barata y precaria en el Sur Global. Las mismas prácticas que generaron demandas colectivas y la atención del regulador británico de privacidad (ICO) demuestran que la “IA” de consumo sigue siendo, en gran medida, vigilancia humana externalizada. Con planes de añadir reconocimiento facial en futuras versiones, la pregunta ya no es si tu vida privada está segura, sino cuánto estás dispuesto a pagar por la ilusión de que lo está.




