México ante el dilema cubano: Petróleo, soberanía y presiones gringas
El senador morenista Ricardo Sheffield admitió que el gobierno de Claudia Sheinbaum debería reconsiderar el envío de petróleo a Cuba, considerando la coyuntura internacional
CDMX.- En medio de la creciente tensión diplomática con Estados Unidos, el senador morenista Ricardo Sheffield ha encendido el debate al reconocer que México debería replantear el envío de petróleo a Cuba, citando la coyuntura internacional y los reclamos de Washington. Esta declaración, contrasta con la postura oficial del gobierno de Claudia Sheinbaum, quien ha confirmado que los envíos continúan como parte de acuerdos históricos de ayuda humanitaria, aunque en volúmenes menores que en 2024. Históricamente, México ha apoyado a la isla en momentos de crisis energética, como en 2021 durante apagones masivos, pero ahora el contexto cambia con la detención de Maduro en Venezuela y las advertencias de Trump de cortar todo flujo de crudo a regímenes aliados.
Críticos como el panista Marko Cortés acusan al gobierno de complicidad con dictaduras, exigiendo transparencia sobre los costos –estimados en cientos de millones de dólares anuales– que salen del erario mexicano, mientras Pemex enfrenta deudas y proveedores impagos. Publicaciones en X, destacan que EU no bloqueará los envíos por ahora, según CBS News, pero congresistas como Carlos Giménez amenazan con sanciones si persiste lo que llaman “traición”. Este apoyo, que incluye no solo petróleo sino médicos cubanos en programas sociales, pone a prueba la soberanía mexicana: ¿es solidaridad latinoamericana o un riesgo innecesario que podría escalar a aranceles o conflictos comerciales?
Analíticamente, la división interna en Morena –con figuras como Sheffield rompiendo filas– revela fisuras en la 4T ante presiones externas, mientras la oposición y medios amplifican el malestar popular por priorizar a Cuba sobre necesidades internas. Sin embargo, encuestas y posts en redes muestran que el tema no resuena tanto en el pueblo como en élites políticas, sugiriendo que Sheinbaum podría mantener el curso para no ceder ante Trump, aunque a costo de aislarse regionalmente.



