Bogotá.— México, Cuba y Bolivia serán las economías con peor desempeño en América Latina este año, advirtió este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. En su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, la Cepal no solo puso a México en el fondo de la tabla, sino que le recortó la proyección de crecimiento: en abril estimaba 1,5% para el PIB mexicano este año y ahora lo bajó a 1,3%.
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar, fue directo: México es uno de los países de la región que está “en la trampa” del bajo crecimiento desde hace varios años.
Según el informe, solo Cuba y Bolivia estarán por debajo de México. Cuba tendrá una caída brutal de -10,3% y Bolivia apenas crecerá 0,5%. México, con 1,3%, queda en el sótano del crecimiento regional.
El contraste es evidente: las economías que más crecerán en 2026 serán Venezuela con 6,5%, Nicaragua con 4,5%, Panamá con 4,4% y Paraguay con 4,3%.
El dato es más preocupante si se ve en conjunto con 2025, cuando México creció apenas 0,5%. Con ese antecedente, el bienio 2025-2026 pinta para ser de virtual estancamiento.
A nivel regional, la Cepal estima que América Latina crecerá 2,2% en 2026, por debajo del 2,4% de 2025, y que en 2027 habría una recuperación parcial a 2,5%. De cumplirse, la región ligaría cinco años con un promedio de 2,3%, una tasa que, según el organismo, no alcanza para elevar el ingreso por habitante ni cerrar brechas de desarrollo.
La Cepal explica que el mundo no ayuda: en 2026 la economía global crecería solo 2,9%, la tasa más baja desde 2022, con tensiones geopolíticas, precios altos del petróleo, fertilizantes y transporte, tasas de interés internacionales aún altas y un dólar fuerte que encarece el financiamiento para países emergentes.
Pero el mayor freno, advierte el estudio, es estructural: baja inversión, productividad estancada, poco empleo formal y una informalidad laboral persistente y elevada.
“La región ha logrado preservar importantes avances en materia de estabilidad macroeconómica, pero esa estabilidad debe convertirse en una plataforma para crecer más y mejor”, dijo Salazar.
Para salir de “la trampa de baja capacidad para crecer”, propuso elevar inversión y productividad y avanzar hacia una formalización productiva que genere empleos formales de calidad, fortalezca a empresas y personas y amplíe la protección social.



