Miriam Reyes y el “qué hueva” que delata su cinismo con la violencia contra las mujeres
“¡Qué hueva las mujeres golpeadas!”: Miriam Reyes despide a un agresor y blinda a otro sentenciado por violencia
Guanajuato.- Durante la sesión de la Diputación Permanente del Congreso de Guanajuato del 9 de julio, la diputada de Morena Eugenia García Oliveros lanzó un llamado claro: no se puede solapar a quienes tienen antecedentes de violencia contra las mujeres ni convertir la agenda de género en plataforma política. Lo hizo justo después de que Miriam Reyes Carmona (Morena) presumiera haber roto relaciones con Óscar Aguayo —vinculado recientemente a proceso por agresión física a su pareja— mientras justificaba seguir trabajando con Julio César García Sánchez, exregidor de Morena sentenciado en 2018 por violencia familiar.
La respuesta de Miriam fue inmediata y reveladora: volteó hacia otro diputado y soltó “ya ves cómo es… qué hueva”. No defendió su coherencia, no explicó por qué un sentenciado por golpear a su pareja sí merece seguir en el equipo y otro no. Solo mostró fastidio ante quien le recordaba que la lucha contra la violencia machista exige criterios uniformes, no conveniencia personal o de partido.
Esa reacción resume el problema: para Miriam Reyes la violencia contra las mujeres parece importar solo cuando genera escándalo público o cuando el agresor ya no le sirve. Mantener a un condenado por el mismo delito que acaba de rechazar en otro caso, y descalificar como “hueva” el señalamiento de su propia bancada, no es defensa de las víctimas. Es pura pose política que erosiona cualquier credibilidad en el discurso de género de Morena en Guanajuato.



