CDMX.- El INE dio este 10 de septiembre el banderazo formal al Proceso Electoral 2026-2027: 19 mil 609 cargos, 500 diputaciones y 17 gubernaturas, con jornada el 6 de junio de 2027. Precampañas, según el propio calendario, arrancan hasta el 4 de enero. Campañas, el 4 de abril. En la sede del árbitro, Ariadna Montiel habló como si eso importara.
“No hemos cometido un acto ilegal”, dijo. “Aquí va a ganar quien tenga la confianza y los votos”. Y, en el mismo aliento, acusó a la oposición de preparar “guerra sucia”, calumnias, acusaciones fabricadas e intentos de violentar las reglas. También prometió perfiles “honorables” y “soberanía”. El discurso es impecable. El expediente, no.
Meses antes de que el proceso siquiera existiera en el papel, el INE ya cargaba cerca de 180 quejas por presuntos actos anticipados en decenas de estados. Consejeros pidieron lineamientos para fiscalizar esa precampaña disfrazada; el Consejo General los frenó una y otra vez. Morena, mientras tanto, abrió registros de “coordinadores” para “defender la transformación”, justificó mítines y casa por casa como “tareas organizativas” y licenció a legisladores para que salieran a territorio. Montiel lo dijo sin tapujos en agosto: asambleas, recorridos y el periódico Regeneración no son campaña. Son organización. La ley, en esa lectura, empieza cuando a ellos les conviene.
Por eso la pregunta que se repite en redes : ¿y la precampaña de Andy López Beltrán en Tabasco qué es? El hijo del expresidente recorre desde agosto las 170 secciones del Distrito 6 —Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa— en busca de una diputación federal. El PAN ya presentó queja ante el INE; en Tabasco, la oposición anunció denuncias por los mismos hechos. No es un rumor de café: son videos, recorridos y una queja formal. La dirigente nacional, en cambio, señaló el termo “Vota PRI” de Alejandro Moreno como violación flagrante. El doble rasero no necesita editorial: está filmado.
Hasta Higinio Martínez, presidente del Senado, rompió el libreto triunfalista: el triunfo de 2027 no está asegurado; una mala candidatura puede costar la derrota. Es la única frase honesta del día. Porque el problema de Morena no es que la oposición vaya a “fabricar” acusaciones. Es que el partido que exige honorabilidad arranca el proceso negando lo evidente, apuntando al rival y protegiendo a los propios. La legalidad no se declara en un micrófono del INE. Se demuestra cuando todavía no hay precampaña y, aun así, ya hay candidato en la calle.
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