Morena arrasa en el rechazo: estos son los cinco políticos más rechazados de México según encuesta México Elige
Morena copa el podio del rechazo: Adán Augusto, Cuauhtémoc Blanco y otros tres lideran la peor imagen según México Elige
CDMX.- Según la más reciente encuesta de México Elige, publicada a finales de junio, cinco figuras de Morena encabezan el ranking de peor imagen nacional, con niveles de rechazo que superan el 68% en opiniones “pésimas”. Adán Augusto López lidera con alrededor del 74%, seguido de cerca por Cuauhtémoc Blanco, Mario Delgado, Andrés Manuel “Andy” López Beltrán y Rubén Rocha Moya. El sondeo llega justo cuando el partido guinda define sus coordinaciones estatales rumbo a 2027 y tras reportes como el del New York Times sobre presuntos lazos de morenistas con agencias estadounidenses.
Las razones detrás del desplome son concretas y verificables. Rocha Moya enfrenta una acusación formal del Departamento de Justicia de EE.UU. por pactar con Los Chapitos: reuniones durante su campaña, colocación de funcionarios afines al cártel y protección a cambio de apoyo electoral y sobornos. Adán Augusto carga con los señalamientos por su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez (“La Barredora”), ligado a extorsión y huachicol, más nexos reportados con redes de combustible robado. Cuauhtémoc Blanco arrastra investigaciones por corrupción, desvíos y compras fantasma en su gobierno de Morelos. Andy López Beltrán y Mario Delgado suman cuestionamientos por tráfico de influencias y presuntos financiamientos de operadores del huachicol fiscal.
Lo más grave no es solo la lista: es que un partido que se vendió como la gran limpieza ahora defiende o promueve a estos perfiles en puestos clave mientras la ciudadanía los repudia. La impunidad que rodea acusaciones de esta gravedad —especialmente la de un gobernador formalmente señalado por EE.UU.— no es un error aislado, es el síntoma de una estructura que prioriza lealtad sobre resultados y sobre la ley. El rechazo masivo que mide la encuesta es el veredicto más claro que tienen los mexicanos: no compran el discurso cuando los hechos los contradicen tan crudamente.



